Mostrando las entradas con la etiqueta Valores. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Valores. Mostrar todas las entradas

10.23.2017

¿Tus creencias personales te impiden progresar?



Buen dia mi estimados cacariamigos, ex-cacariamigos, visitantes del vecino blog y voyeurs que deambulan por ahí, que tal su fin de semana? Relax? Movido? Cuéntanos, la neta nos vale madre, pero pues al menos hacemos tema de conversación.

No se crean, si nos importa, poco, pero nos importa, así que preguntoles yo: como andan de fe el dia de hoy, inicio de semana? Si creen que les alcance el dinero hasta la próxima quincena? O van a hacer uso de sus ahorros? Aja, sabían que el mexicano promedio vive al dia? Ahora bien, también es sabido que el mexicano es de los mas creyentes o fanáticos religiosos a nivel mundial, creo solo superado por brasil o algo asi, conocimiento irrelevante pues, y que por eso se levanta pensando "que sea lo que dios quiera" y así van por la vida, recibiendo la cantidad de hijos que el señor quiera mandarles, sin ponerse casco o amarrarle las trompas a la mujer.

Pues bueno, el C&P de hoy, estimados godinazos, va de eso, como influyen tus creencias religiosas en contra de tu progreso, a ver que les parece :


Quién no ha escuchado alguna vez en su vida la frase “si Dios quiere”, o de plano citas bíblicas como: “Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el reino de Dios" (Mateo 19:24) o “Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios” (Lucas 6:17 20-26).



Religiones, el cancer del mundo.



¿Te has preguntado alguna vez si tu sistema de valores y creencias  está funcionando en favor o en contra de tu progreso financiero?


En el año 2000, el argentino Mariano Grondona publicó un libro titulado “Las Condiciones Culturales del Desarrollo Económico”, donde habla sobre una teoría del desarrollo económico de las sociedades basado en sus sistemas de valores, para lo que divide dos “sistemas de valores” identificables, un sistema de valores que favorecen el desarrollo económico y el otro sistema solo con valores que se resisten a dicho desarrollo.


Es necesario acotar que las sociedades no son homogéneas ni estáticas, por lo que una sociedad podrá presentar algunos valores en favor y otros en contra, además que las sociedades son un reflejo de sus individuos y viceversa, por lo que este análisis podría funcionarnos bien para hacer autoanálisis y contrastar nuestro sistema de valores y cómo es que afecta nuestra situación económica particular.

En fin, lo que está claro es que nuestro sistema de creencias y valores realmente tienen influencia sobre nuestra situación económica, por lo que deberíamos en la medida de lo posible apegarnos cada vez más a un sistema de creencias que esté a la altura de nuestras metas económicas, tanto en lo particular como en lo empresarial.

Y bueno, la respuesta esta en uno, nadie te va a obligar a creer o no creer, solo que las consecuencias de eso seran responsabilidad tuya, de nadie mas.

-Brion

8.03.2017

Manspreading, shebagging y falta de respeto.

Hace unas semanas comentamos de pasada el manspreading, ¿se acuerdan?, bueno, por si no, les cuento rápido que se trata de esa actitud que toman mucho hombres al usar un asiento público en que abren las piernas mucho más de lo necesario, restando espacio a los acompañantes; en español se le puede decir despatarre.

Bueno, en Madrid hicieron una campaña en los buses y metro para frenarlo, ¿pero qué creen?, pues que los omvres, antes que aceptar su culpa señalaron, con su dedo flamígero, que las mujeres tampoco sabían compartir el espacio público y las acusaron de hacer shebagging. No hay que ser un genio para entender la palabra, se refiere a la actitud que tienen algunas mujeres de subir al transporte con enormes bolsas que no acomodan y terminan por estorbar igual que los hombres que se despatarran.

Hace unos días un asiduo comentarista del blog contó algo que presenció: una familia de vacaciones, cuyos hijos entraron a una zona de juegos brincando una reja, en lugar de caminar hasta la entrada que estaba a unos escasos metros, bajo la mirada complaciente del padre, quién le dijo a la madre: "déjalos, están de vacaciones". El amigo comentarista remataba, un tanto alterado, pero no por ellos carente de razón, que una de las razones de la situación en que estamos es la falta de educación.

Yo tengo la teoría de que este problema empezó allá por la década de los ochenta, cuando, gracias a la difusión de los valores norteamericanos, desarrollamos una idea de "la libertad", crecimos pensando que éramos libres de hacer o pensar lo que nos diera la gana, y no teníamos nunca que considerar al otro. Egoísmo puro, no sólo mi placer y satisfacción son más importantes que los de otros, sino que es urgente resolverlos.

Acá en el chilango, cuando un hombre viene desparratado en el metro, si le dices "con permiso" apenas y mueve medio centímetro las patas, lo mismo para las damitas que llevan bolsa, lonchera y termo con café (perdón, pero creo que debería dejar la "feminidad" de una bolsa y usar una mochila como todos, ¡es más práctico!), es una idea muy tonta, es como una especie de "nel, ¡por qué me voy a dejar?".

La UNAM comienza un nuevo ciclo escolar con una campaña llamada "#UnGoyaPor" para promover valores que, en teoría, y como una sociedad moderna, ya deberíamos tener; valores simples como el respeto, la gratitud, la amabilidad, etc... quizá suene cándido, pensando en la anécdota de nuestro amigo comentarista es necesario recordarlos, aunque sea en una imagen, quizá nosotros, los más viejos seamos resistentes a eso, la esperanza está en los jóvenes, pero la responsabilidad también debería ser nuestra.



CORTESÍA DE NULL



9.29.2016

Un niño dominante

El emBrión, preocupado por la debacle del mundo, les trae este artículo (visto por ahí), para decirles como educar a sus hijos, porque ustedes son muy weyazos y se nota a leguas que necesitas una guía.

Se entiende por carácter dominante a cualquier conjunto de actos mediante los cuales se controle a otra persona contra su voluntad, en los infantes suele presentarse en forma de abuso verbal o físico, por ejemplo, cuando un niño es más grande o fuerte y lo utiliza para controlar a otro está ejerciendo un tipo de dominio aprovechando su superioridad.

También está la dominación social percibida en aquellos infantes populares que suelen tener mayores conexiones sociales y las utilizan para desatar y expandir rumores, responsabilizar a otros por actos que no cometieron, etcétera.

Y una más que se menciona en el artículo Comportamiento dominante en un niño es la ciberdominancia, que con todo y que tiene varias facetas es similar  a la social citada en el párrafo anterior; esta es ejercida por niños con mayores recursos de Internet, de amistades en redes sociales o facilidad para hackear, con lo que consiguen dañar sobre todo la reputación de otros.

Los niños con carácter dominante presentan las siguientes características:
  • Quieren y creen que todo gira a su alrededor, que las demás personas los deben atender.
  • Con frecuencia hacen rabietas, tienen ataques de ira e incluso sueltan insultos hacia quien no accede a sus caprichos, con lo que dejan de manifiesto poca tolerancia a la incomodidad y frustración.
  • Se creen el centro de todo y de todos.
  • Piden cosas todo el tiempo y persisten hasta conseguirlas.
  • No sienten pena o culpa por los actos que realizan y suelen culpar a otros por las acciones que ellos manifiestan.
  • Se les dificulta adaptarse a ámbitos sociales como la escuela dado que no responden a las estructuras sociales establecidas ni a autoridad alguna.
  • Generalmente se perciben tristes, enfadados, ansiosos, frágiles y su autoestima es baja.

Para los especialistas, este tipo de niños cumple con criterios que refieren a algún trastorno conductual o mental serio, aun cuando “[…] no haya alteraciones biológicas, fisiológicas, del desarrollo o genéticas, ni motivo observable que explique las dificultades que están presentando.”

Entre las acciones que a los padres y madres les toca hacer para reducir las probabilidades de que sus hijos desarrollen este tipo de actitudes está una muy importante: demostrarles afecto y calidez al interior del hogar porque a decir de Edward Dragan, doctor en Educación y autor de The Bully Action Guide, “los niños que son criados en familias frías y sin aprecio tienden a mostrar menos empatía hacia otros y son más dados a usar la dominación en las relaciones con sus compañeros”.

También es necesario que como progenitores fijemos límites pues aquellos que suelen ser condescendientes o permisivos contribuirán a que el niño o la niña se conduzca con actitudes de abusador. A partir del primer año de edad es cuando debemos empezar a delimitarlos porque no se debe perder el principio de autoridad así como la claridad de que en una familia debe haber jerarquías. En otros casos, los infantes imitan las dinámicas que ven en casa, es decir, padres y madres que suelen ser dominantes pueden estar criando hijos similares.

Es responsabilidad de quien educa en casa ayudar a sus hijos a tolerar la frustración, a controlar impulsos, a respetar las reglas, límites y normas, así como aprender a esperar y respetar a todos los seres vivos. Deben aprender desde pequeños a diferenciar las acciones positivas de las negativas y a sentirse bien cuando realizan las primeras. Es cuando se hace necesario lograr un equilibrio entre controlar su entorno y permitir que se exprese sin miedo al castigo.

El secreto de todo radica en hablar con ellos, tratar todo el tiempo de explicarles, hacer que escuchen y entiendan, amarlos y, por supuesto, educarlos con el ejemplo. Como progenitores siempre hay que mantener el mismo mensaje, así no confundiremos al infante.

A continuación, se ofrece un cuestionario diseñado por Carmen Ávila de Encío, doctora en Ciencias de la Educación, pensado para niños de ocho a 13 años, que permite valorar el carácter dominante en ellos.

Instrucciones. El niño o la niña deberá contestar sí o no a los siguientes cuestionamientos.



1. Preferiría cazar mariposas que dibujarlas.
No
2. Cuando discuto con mis compañeros(as), procuro imponer mi opinión y hacer callar a los(as) demás.
No
3. En ocasiones hago mejor las cosas que mi madre.
No
4. Me gusta organizar los juegos y los trabajos en equipo a mis compañeros(as).
No
5. Preferiría ser un cazador(a) que un(a) profesor(a) de colegio.
No
6. Soy de los(as) que prefiero hacer algo.
No
7. Preferiría ser el actor o la actriz principal de una obra de teatro que escribir un cuento.
No

Valoración e interpretación
Si dio como respuesta No, se le dará el valor de cero puntos; si contestó Sí se sumará un punto. Una vez contabilizadas las puntuaciones, el resultado obtenido se valora conforme a los siguientes criterios:

  • De cero a tres puntos: el niño suele ser dócil y conformista, tiende a ceder ante los demás y es buen colaborador en grupo.
  • De cuatro a seis puntos: existen rasgos de carácter dominante pero que sólo se ponen en marcha como una respuesta adaptativa imprescindible para salvaguardar la integridad del menor.
  • De siete a diez puntos: el alumno que puntúa alto se puede considerar que manifiesta un carácter dominante. Este carácter puede dar lugar a problema de conducta y de interacción con sus compañeros ya que tienden a ser autoritarios en el trato con los demás y hacer caso omiso de la autoridad cuando ésta no es acorde con sus planes.
Por supuesto nadie dijo que sea tarea fácil, pero resulta muy importante ayudar a los hijos que presentan caracteres dominantes a darse cuenta de que esta actitud de imponerse a los demás puede ocasionar molestia y perjuicio a su alrededor.

La otra opción... ya saben:













Copypasteo cortesía del Mono 
aporreateclas que está baneado.