11.03.2026

BEATRIZ, LA MONJA DE LA CATEDRAL

Se cuenta que existió en la ciudad de Durango una familia cuyo nombre se ha perdido en el tiempo, originarios de Topia, población minera enclavada en el corazón de la Sierra de Durango. El padre se había dedicado a la minería; ella, prototipo de la mujer hogareña. La vida había pasado dando atención especial a Beatriz, única hija del matrimonio.

            Beatriz, la Monja de Luna — Leyenda de la Catedral de Durango | Catedral de  Durango

Beatriz era una hermosa chiquilla de piel blanca, ligeramente tostada por el sol de la sierra, cabello rubio y largo, ojos azules, boca pequeña con labios finos y rojos, robusta y de estatura alta bien proporcionada. Como era la única hija y los padres tenían con qué hacerlo, pensaron en darle una buena educación. Movidos por ese imperativo, la familia se trasladó a la ciudad de Durango, estableciéndose en una casa de la calle del Pendiente, muy cerca del templo de la catedral donde habría de inmortalizarse para siempre Beatriz, en la leyenda de la Monja de Luna de la Catedral de Durango.

 

Era la década de los años cincuenta del siglo XIX cuando la joven determinó ingresar a un convento de religiosas. Sus padres que la amaban tanto aprobaron de inmediato la idea, considerando que preferían verla casada con Cristo que con un mortal cualquiera. Beatriz se fue al convento; su padre, además de pagar una fuerte cantidad de dinero por la dote correspondiente, donó su fortuna al monasterio donde había ingresado su hija.

 

Eran aquellos años turbulentos de las luchas entre liberales y conservadores. Juárez, en desesperado esfuerzo por liberar a su pueblo de la opresión, promulgó las Leyes de Reforma y se reformó la Constitución. El clero, al sentir sus intereses afectados, cerró algunos conventos e instituciones de carácter religioso, entre ellos el convento en que se encontraba Beatriz. La monja regresó a su casa encontrándose con la desagradable sorpresa de que su madre había muerto y su padre se encontraba muy enfermo.

 

A Beatriz, al retirarla, no le regresaron ni la dote ni la fortuna que su padre había donado cuando su ingreso. Las reservas económicas de la familia se habían agotado. El viejo murió y tuvo que hipotecar la casa para enterrarlo, poniendo en riesgo su único patrimonio. Beatriz se quedó envuelta en terrible soledad, protegida por su fe y sostenida con la esperanza de volver pronto a su vida monacal. Toda su ocupación consistía en salir en la mañana a misa y en la tarde al rosario a la iglesia más cercana, que era la catedral.

 

Mientras la vida de esta mujer se deslizaba en perezosa rutina, las tropas francesas del Imperio, mandadas por el general L'Heriller, entraban en Durango sin resistencia. A los varones, principalmente jóvenes de la ciudad, nunca les cayó bien lo que veían. Odiaban a los franceses por ser invasores, y si la ciudad no había puesto resistencia no fue por falta de valor, sino por falta de recursos para organizar la defensa. Este odio daba a los mexicanos razón para asesinar a un francés cuando se presentaba la oportunidad.

 

Así sucedió que una noche oscura y lluviosa del mes de agosto de 1866 se encontraban en una calle un joven mexicano que trataba de entrevistarse con su novia y un joven oficial francés de nombre Fernando que intentaba cortejar a la misma dama. No hubo diálogo entre ellos; el duranguense, puñal en mano, se lanzó contra el intruso y le asestó dos o tres puñaladas. Fernando, al sentirse herido, huyó. Consciente de que si lo alcanzaba su rival no lo dejaba vivo, tocó en la primera puerta que encontró: era la casa de Beatriz.

 

La muchacha al oír los toques fuertes y desesperados intuyó que su auxilio era de vida o muerte. Abrió la puerta; el francés mal herido entró y cayó sangrante y desmayado en el suelo del zaguán. La monja cerró, puso violentamente el aldabón y se quedó perpleja. Por fin se le pasó el susto, le limpió la sangre de la cabeza al herido y le aplicó unos lienzos de agua fría que lo hicieron volver en sí. Cuando el militar tomó unos sorbos de agua fresca, Beatriz abrió la puerta del zaguán y le pidió que abandonara la casa de inmediato.

 

Fernando le suplicó que le permitiera pasar esa noche allí para salvar su vida. Ante la alternativa de la vida y la muerte, cerró la puerta con brusquedad y, sacando un corto espadín, se lo puso en el pecho diciéndole: «Si haces escándalo, te mato.» La monja prefirió callar y esperar el resultado de las cosas. Después de un buen rato de silencio entre los dos, él le platicó todo y le imploró su ayuda, entregándole un buen puño de monedas de oro. Por fin, Fernando se quedó escondido en casa de Beatriz.

 

        La Monja de la Catedral de Durango: la leyenda de Beatriz

Ella lo curó y lo atendió con esmero. Los dos eran jóvenes, más o menos de la misma edad, bien parecidos. Se enamoraron profundamente uno del otro; sintiendo Beatriz que había encontrado al hombre de su vida, se entregó en cuerpo y alma a él. Los dos vivieron momentos de excelsa felicidad, de esos que son escasos en el vivir de los seres humanos pero que, cuando se presentan, deben vivirse con plenitud.

 

Las cosas cambiaron. Napoleón ordenó el retiro de las fuerzas francesas del suelo mexicano; el ejército francés, sin saberlo Fernando, abandonó la ciudad de Durango. Al conocer esto el militar del relato, intuyó que sus días estaban contados; tarde o temprano sería descubierto y terminaría en el paredón. Era urgente salir de Durango. La monja le consiguió un caballo ensillado, le prestó bastimento, y una noche del mes de noviembre de 1866 el oficial francés salió sigilosamente de la ciudad. Beatriz lo encaminó hasta la salida donde terminaba el barrio de Analco, camino al Puerto de Mazatlán.

La despedida fue dolorosa como son todas las despedidas de dos seres que se quieren. Las lágrimas de la pareja humedecieron aquella noche novembrina; se apretaron fuertemente en un abrazo desesperado, se dieron un beso prolongado. Ella se quitó una medalla de oro que llevaba en su pecho y, colgándosela a él, dijo: «Para que te cuide.» Fernando montó en su corcel y se perdió en la lejanía y el silencio de la noche.

 

Fernando no conocía el camino que podría conducirlo al Puerto de Mazatlán. Cuando se alejó de su amada y se sintió solo ante aquel espléndido panorama nocturno, contempló las estrellas y lloró a torrentes. Se sintió el hombre más desgraciado de la tierra: sin patria, sin familia, sin dinero, sin conocimiento del terreno, sin compañeros, y con el tremendo estigma de llevar el uniforme de un ejército invasor que se batía en retirada.

 

Sintió que su vida estaba contada en horas y se arrepintió terriblemente de no haberse quedado con Beatriz. La fuerza del amor había triunfado: torció la rienda a su caballo para emprender el camino de regreso, en el preciso momento en que la avanzada de una guerrilla juarista que tenía su cuartel en la vieja Hacienda de Tapias le marcaba el «quién vive». Fernando le prendió las espuelas al caballo y salió disparado como un rayo. No avanzó mucho: una descarga de fusilería rompió el silencio de aquella madrugada y el cuerpo de Fernando rodó sin vida por el suelo.

 

Después de revisarlo y registrar sus bolsillos, no encontraron identificación alguna. En un morral de cuero sólo había un guaje con agua, unas gordas que contenían frijoles molidos enchilados y unos panecillos de harina envueltos en una servilleta bordada a mano. Aquel soldado no traía nada de importancia. Sólo colgaba de su pecho una pequeña medalla de oro con la imagen de la Purísima Concepción y un nombre grabado por el dorso que decía: Beatriz.

 

Beatriz no supo nada de esto. Tal vez si lo hubiera sabido se muere de angustia. Ella vivía porque era de Fernando y se conservaba para él; consideraba que el regreso de su amado era cuestión de días, o cuando mucho de meses. En su casa volvió a la vida de soledad y rutina: ir a misa en la mañana, al rosario en la tarde, y bordar y tejer para confeccionar los paños sagrados de la iglesia.

 

La castigaba el saber que ya era madre, que en su vientre latía una vida producto de su amor con Fernando; que la hipoteca de la casa estaba por vencerse y no tenía dinero; que si abrían de nuevo el convento no podría regresar. Esas y otras muchas reflexiones hacía Beatriz todos los días y todas las noches. Al fin el desgaste de energía por el llanto y la preocupación terminaba por dormiría.

 

Así pasó un mes y así pasaron tres meses sin tener noticias de su amado. La confortaba la idea de que él no le escribía porque estaba próximo su regreso. Tanto era su fe que la idea del regreso de Fernando se convirtió en obsesión, y todos los días de plenilunio, cuando Beatriz iba al rosario de la tarde, se escondía tras un confesionario de la catedral para luego, que cerraban la puerta, subir por la escalera de caracol al campanario. Porque lo alto de la torre le permitía dominar mayor distancia en el horizonte, para contemplar la inmensidad hacia el occidente por donde tenía que aparecer su amado.

 LA LEYENDA DE LA MONJA DE CATEDRAL (parte I) LA MONJA DE LA CATEDRAL Este  relato es uno de las más representativos de la cultura y literatura  narrativa de la bella Perla

Todos los días, todas las tardes y todas las noches, Beatriz trepaba a lo alto de la torre izquierda de la catedral a hurgar en el horizonte esperando el retorno de Fernando. Por fin, cuando el niño de Beatriz estaba por nacer, una mañana del mes de abril, a las primeras luces del alba, cuando el sacristán del templo abría la puerta mayor de la iglesia, vio tirado sobre el atrio enlozado de la catedral el cuerpo de una mujer que, con los brazos abiertos sobre el suelo, yacía muerta, estampada en el piso al desplomarse de lo alto de la torre. Nunca se supo si fue suicidio por la desesperación y el desengaño, o si fue un accidente producto del agotamiento y el desvelo. La realidad: Beatriz murió por la caída de más de treinta metros de altura, cuando a su hijo le faltaban unos días para nacer. Y desde entonces, todas las noches del plenilunio se ve la silueta de una monja vestida de blanco que en el campanario de la torre izquierda de la catedral de Durango, de rodillas, contempla el occidente implorando por el retorno de su amado.

 

Sacado de catedral de durango punto eme equis.


 

11.02.2026

LUNES CULINARIO: DULCE DE TEJOCOTE

 Feliz dia de muertos amigues. Yo se que andan limpiando tumbas a madres y no vendrán al blog en la mañana, pero ya que lleguen en la tardecita y no sepan que hacer, aquí les tengo una bonita actividad: Dulce de tejocote.
Con esta pequeña fruta redonda y amarilla se pueden hacer muchísimas recetas y, entre ellas, un delicioso dulce de tejocote que es tradicional de la fiesta de Día de muertos. Este dulce lo podrás encontrar como uno de los elementos gastronómicos de las ofrendas típicas, pero también vale la pena que los vivos lo disfrutemos por completo. Por eso, te compartimos esta fácil receta de temporada. ¡Te va a encantar!

              Dulce de tejocote

Receta de dulce de tejocotes


INGREDIENTES

    2 tazas de tejocotes
    1 taza de agua
    ½ taza de miel
    1 pieza de anís estrella
    3 piezas de cardamomo
    1 pieza de clavo

INSTRUCCIONES

    En primer lugar, mezcla la miel con el agua y las especias.
    Luego, vierte la mezcla en un refractario de vidrio, incorpora los tejocotes y cuece al horno durante 40 minutos a 160oC.
    Emplata y sirve. 

Beneficios del tejocote para la salud

    En primer lugar, favorece la salud del cerebro.
    Ayuda a la coagulación sanguínea, pues ayuda a producir hemoglobina gracias a su contenido en hierro.
    Se recomienda para las personas con diabetes, pues disminuye los niveles de glucosa en la sangre.
    Además, es rico en vitamina C, lo que ayuda a proteger tu organismo de infecciones de temporada, como los resfriados.
    Neutraliza los radicales libres, causantes de diversos tipos de sangre.
    Por otro lado, aporta vitaminas del grupo B, esencial para la salud del sistema nervioso.
    Su alto contenido en calcio fortalece los huesos y dientes.
    Posee una sustancia llamada pectina, que ayuda a eliminar los residuos y toxinas del organismo.
    También protege al corazón de diversos padecimientos: taquicardias, arritmias y otros trastornos, además de ayudar a la circulación.
    Se recomienda como coadyuvante en el tratamiento de la tos y otras enfermedades respiratorias.
    Tiene efecto diurético, por lo que combate la retención de líquidos.
    Finalmente, acelera el proceso de cicatrización de las heridas.

Que se la pasen bonito y que este mes de noviembre les sonría y se apiade de su alma.

 

Sacado de cocina facil


 

10.30.2026

¿ que susede si uno deja de jalárcela?

 


Podía pasar noches acostado despierto preocupado sobre el efecto que la pornografía estaba teniendo en mi vida. No hablaba con mis amigos sobre esto, porque en mi grupo de amistades no era normal compartir lo que estábamos haciendo en privado.

Un día, justo después de mi cumpleaños número 20, decidí dejar de hacerlo.

Mi mamá estaba involucrada en cosas espirituales y comencé a estudiar sus libros. Así me metí a la meditación y allí descubrí la idea de usar la abstinencia sexual como una forma de incrementar mi energía y mejorar la confianza en mí mismo.

La idea surge de un antiguo sistema de creencias llamado "Kundali". Me sentía muy avergonzado de preguntarle a mi mamá sobre eso, pero decidí investigar más. Así fue como comenzó todo.

Al principio, pensé en dejar la masturbación por el resto de mi vida. Así que quedé muy desilusionado cuando sólo logré dejarla por un mes. Después de eso decidí establecerme objetivos más realistas.

El movimiento NoFap recomienda 90 días de abstinencia. La primera vez que oí hablar de él fue en una charla Ted sobre el impacto en la mente de la pornografía en internet.

En ésta se comparaban los efectos de mirar porno a tomar drogas duras, y también se vinculaba el excesivo uso del porno a un aumento en el número de jóvenes varones que sufren disfunción eréctil.

Mucha gente hace el NoFap porque están preocupados por sus erecciones, aunque esa no fue mi razón para hacerlo.

Descubrir toda esta subcultura en internet de gente como yo fue un alivio. Siempre me pregunté si estaba haciendo lo correcto. Después de todo, mucha gente parece ver pornografía y tener relaciones saludables.

Pero eso me hizo preguntarme si había más hombres de los que yo pensaba sufriendo los efectos negativos de la pornografía y la masturbación.

El movimiento NoFap nació en 2011 cuando el usuario de Reddit, Alexander Rhodes, comenzó una conversación sobre los beneficios de no masturbarse que se hizo viral.

El tópico ahora tiene más de 300.000 miembros o "fapstronautas", como se hacen llamar.

Alexander también creó una web donde la gente comparte sus experiencias de vivir una vida libre de porno y masturbación.



10.29.2026

Jueves de Lumbreras - Idealismo

Hi there, como andamos? Todo bien? Esperando se encuentren a toda madre, pues heme aqui, una vez mas con el post lumbrera del jueves de hoy, correspondiente a la serie acerca de las diferentes corrientes filosoficas.

Y pues nada, que hoy precisamente le ha tocado al Idealismo, una de mis favoritas, asi que aqui vamos...




¿Qué dice?


Que la realidad no está allá afuera esperando ser descubierta. Está aquí adentro, en tu mente. El mundo material es secundario, una sombra. Lo que es realmente real son las ideas.

Platón lo empezó con su caverna: lo que ves en este mundo son solo sombras de Ideas perfectas que viven en otro plano. Esta mesa es fea e imperfecta, pero la idea de "Mesa Perfecta" es eterna y real.


Dos ramas fuertes:


Idealismo subjetivo (Berkeley): "Ser es ser percibido". Si no hay una mente que perciba algo, ese algo no existe. El árbol que cae en el bosque sin nadie no hace ruido porque no existe sin observador.

Idealismo alemán (Kant, Hegel): Tu mente no es una cámara que graba la realidad, es un proyector que la construye. Tu cerebro pone el tiempo, el espacio y la causalidad. Sin mente humana, el universo sería un caos sin forma. Hegel va más lejos: toda la historia es la Idea desarrollándose hasta conocerse a sí misma.


¿Dónde lo ves hoy?


En Matrix. En la idea de que "tú creas tu realidad". En la manifestación, en la ley de la atracción, pero en su versión filosófica seria: si cambias tu marco mental, literalmente cambia tu mundo porque tu mundo ES tu marco mental.

El peligro: Te puedes volver un soñador desconectado. El idealista puro termina diciendo "todo está en mi mente" mientras le debe la renta.Por eso el empirismo le responde: "bájate de la nube y toca algo".

Alguien de aqui se considera idealista o es afin con esta corriente filosofica? Los leo...


Post Cortesia de Brion


10.28.2026

Miercoles de Rola - Live Aid



"Hijos de perra, se robaron el show"….


La actuación de Queen en Live Aid el 13 de julio de 1985 no fue solo un concierto; es considerada unánimemente por críticos e historiadores de la música como la mejor presentación de rock en vivo de todos los tiempos.








En apenas 21 minutos, la banda dio una cátedra magistral de dominio escénico y conexión humana que cambió las reglas de los megaconciertos para siempre. El "arte" de esos 21 minutos radicó en una combinación perfecta de urgencia, preparación y el magnetismo animal de un frontman en la cúspide de sus poderes. Mientras la mayoría de los artistas de Live Aid subieron a tocar sus éxitos improvisando o quejándose de los problemas de sonido, Queen se encerró una semana entera en los Shaw Theatre de Londres. Cronometraron cada segundo y cada transición para asegurarse de meter la máxima energía posible en el tiempo asignado. Antes de Live Aid, Queen estaba pasando por una crisis interna, desgastada por las giras y el relativo fracaso de sus lanzamientos en Estados Unidos. Se rumoreaba que la banda estaba cerca de la separación. Esos 21 minutos reescribieron su destino. Al bajar del escenario, Elton John entró al camerino de la banda y les dijo: "Hijos de perra, se robaron el show".
La actuación no solo revitalizó la carrera de Queen sino que demostró que el rock de estadios era el arte definitivo de la era moderna.


Post Cortesia de Brion