martes, 12 de noviembre de 2019

Hackers hacen de las suyas con BlueKeep

Photo by Arget on Unsplash
Buenos días hamikos, este nuevo martechs les traigo como es costumbre eventos donde se ve comprometida la seguridad de un software el día de hoy en particular toca a la vulnerabilidad BlueKeep que afecta a sistema Windows por medio del escritorio remoto (RDP) y que ya ha cobrado sus primeras víctimas.


El principal objetivo de los hackers es penetrar los sistemas vulnerables Windows 7 y Windows Server 2008 e instalar software para minería de criptomonedas. Esto lo logran gracias al demo liberado por los desarrolladores del framework Metasploit. Esta versión es completamente funcional y a diferencia de otrs versiones que se han liberado no cuentan con piezas clave para su correcta ejecución esta sí que puede vulnerar los sistemas comprometidos y como ya lo vimos es posible instalar malware y tomar control absoluto de los equipos. 

Así que ya saben si tienen esos sistemas en sus empresas actualícenlos con sus respectivos parches de seguridad y si pueden migren a versiones más nuevas y si no pues achasm que tampoco es de a huevo que lo hagan.

Chido prros.

Cerdas:

Hackerman
 

lunes, 11 de noviembre de 2019

Las 6 señales que indican que tienes una adicción a tu teléfono

Estás fuera para una comida deliciosa, y muy planeada, con tus amigos o compañeros. La conversación es animada y alegre, y de repente, alguien en tu grupo saca su celular para tomar una llamada.  O puede que estés en una comida familiar y pase lo mismo. No es raro que las personas en nuestras vidas asuman un rol secundario en la realidad virtual de la tecnología.


Y esto puede ser mucho más complicado que un simple tema de etiqueta. Un importante número de estudios están encontrando que puede tratarse de una adicción real, como el alcoholismo o el tabaco.
James A. Roberts, profesor de marketing en la Escuela de negocios de la Universidad de Baylor, identificó seis señales que indican una adicción al teléfono incluyendo: prominencia, euforia, tolerancia, abstinencia, conflicto y recaída. Estas mismas seis señales tienen que ver con cualquier comportamiento adictivo.
Ponte a prueba para ver si puedes identificar alguno de estos seis puntos.

1. Lo primero que hago por la mañana es revisar mi celular

La prominencia es un comportamiento que se integra profundamente en tu rutina diaria y que domina tu pensamiento y emociones. Según una investigación, “68 por ciento de los estadounidenses adultos duermen con el celular junto a su cama.” No permitas que sean tus correos electrónicos los que dicten tu día. Intenta no revisar tus mensajes antes de las 8 de la mañana.

2. Uso mi celular cuando estoy aburrido

La euforia es la emoción o anticipación que obtienes justo antes o después de usar tu teléfono. ¿Te emocionas o dejas todo cuando escuchas una notificación? Esa pequeña explosión de energía ofrece un “subidón” altamente adictivo. Intenta poner tu teléfono en silencio.

3. Cada vez paso más y más tiempo en mi teléfono

La tolerancia es la necesidad de recibir una dosis cada vez mayor de ese subidón que tanto quieres, y es similar al consumo de alcohol en exceso. Y con la cantidad de nuevos usuarios de smartphones que hay cada día, y la proliferación de las descargas disponibles, es fácil tener acceso a la siguiente novedad. Pon a la gente primero y a la tecnología en segundo plano.

4. Me siento ansioso o nervioso cuando no tengo acceso a mi teléfono

Los síntomas de abstinencia como estrés, ansiedad, irritabilidad, desesperación y pánico que ocurren cuando te separas de tu celular, incluso si es por poco tiempo, son señales claras de adicción. La investigación reportó que “68 por ciento de los adultos sienten un miedo irracional a perder su teléfono”.

5. La gente se ha quejado de que uso demasiado mi celular

El conflicto es una consecuencia común de la adicción al celular. Puede que sea tu pareja, un compañero o tus hijos los que se quejen de que siempre estás en el teléfono, o tal vez permitas que las interrupciones del celular interfieran con los compromisos sociales, con el trabajo o las vacaciones. Si estás esperando una llamada importante, avísale a los demás. Y cuando entre esa llamada, haz que sea lo más corta posible.

6. No puedo usarlo menos, a pesar de intentarlo

La recaída ocurre cuando tienes toda la intención de usar menos el teléfono, pero te cachas a ti mismo tomándolo todo el tiempo con una fuerza que parece salirse de tu control. Debes proponerte resistir con todo tu cuerpo y mente, y crear de manera consciente nuevos hábitos que no incluyan tener el celular en las manos. Intenta estar “desconectado” por unas cuantas horas al día.
Si ya te has auto diagnosticado con adicción al teléfono, ¿qué puedes hacer? No tienes que deshacerte de tu celular por completo, pero sí necesitas dejar tiempo para estar sin él y crear nuevos hábitos y comportamientos. Deja el teléfono en el auto o apágalo cuando estés en una cena. Cárgalo en otro lugar que no sea tu recámara, y crea momentos para disfrutar la vida sin la compañía de tu teléfono. Después de todo, eso es lo más educado de hacer.

Fuente : Piquenle aqui

-Brion

domingo, 10 de noviembre de 2019

Si los ratones tuvieran dioses, sus dioses serían ratones.





En ese despertar de conciencia hacia el ateísmo, en algún momento nos preguntamos cómo era posible que “Dios”, el supuesto Ser Supremo y creador del universo, tuviera:

- Ojos (Génesis 38: 7, Génesis 38: 10, Deuteronomio 12: 25).

- Orejas y aparato auditivo (Génesis 29: 33, Éxodo 16: 8, Números 11: 1, Números 12: 2, Números 14: 28, Juan 9: 31).

- Boca (Deuteronomio 8: 3, Mateo 4: 4), y voz (Éxodo 15: 26, Deuteronomio 28: 15, Juan 5: 37). Y podía hablar (Números 14: 35), pronunciando palabras en algún idioma entendible para los humanos (Juan 8: 47), siendo escuchado por ciertas personas (Juan 8: 26), o su voz podía escucharse desde la atmósfera (Mateo 3: 17, Marcos 1: 10-11).

- Nariz, sintiéndose atraído por ciertos olores (Génesis 8: 21, Éxodo 29: 18, Éxodo 29: 25, Levítico 1: 9, Levítico 1: 13, Levítico 1: 17, Levítico 2: 2, Levítico 2: 9, Levítico 3: 5, Levítico 3: 16, Levítico 6: 15, Levítico 6: 20-21, Levítico 17: 6).

En otras palabras, el dios en que nos enseñaron a creer a quienes venimos de un hogar cristiano, tenía cara como cualquier ser humano, aunque sólo pudieran vérsela ciertas personas (Génesis 32: 29-30, Números 12: 6-8, Deuteronomio 34: 10), o quien pudiera volar al cielo; como por ejemplo los ángeles (Mateo 18: 10).

Pero además tenía:

- Brazos (Isaías 53: 1).

- Manos (Éxodo 9: 3, Éxodo 15: 6, Deuteronomio 7: 8, Deuteronomio 7: 19).

- Dedos (Éxodo 8: 19, Éxodo 31: 18, Lucas 11: 20).

- Pies (Mateo 5: 34-35).

Y no sólo eso, tenía también órganos internos, como pulmones y aparato respiratorio, con los cuales soplaba (Génesis 2: 7), y un corazón que bombeaba su sangre (Génesis 6: 6).

Incluso “Dios” era un varón (Éxodo 15: 3), por lo que tendría que tener órganos sexuales masculinos, y era capaz de embarazar mujeres, como María, la madre de Jesús (Lucas 1: 35), aunque fuera mediante un misterioso acto de inseminación artificial.

Como si fuera poco, ese “Dios” (de quien muchos no enteramos hasta después que se llamaba Yahvé o Jehová), tenía otras características humanas, como desagradarle ver heces fecales (Deuteronomio 23: 12-14), poder costurar (Génesis 3: 21), pasearse por los huertos, pudiendo uno esconderse de él (Génesis 3: 8-9), e incluso experimentar dolor (Génesis 6: 6), o cansarse (Génesis 2: 2-3). Pero lo más interesante es que era un dios que podía ser tentado (Éxodo 17: 2), y que cometía errores de los cuales después se arrepentía (Éxodo 32: 14).

Hasta después llegamos a comprender que aquel “Dios” no era más que una creación humana, y como el ser humano siempre se ha sentido especial y superior a todo lo que le rodea, concibió un Ser Supremo a su propia imagen y semejanza. Esto es lo que se conoce como antropomorfismo (asignar características y cualidades humanas a otros seres), o más específicamente, antropoteísmo, «la representación de una divinidad incorpórea bajo la forma y los atributos de los hombres o la creencia en que los dioses son únicamente seres humanos deificados.» (Wikipedia).

Y ésta es justamente una concepción que fue criticada y satirizada desde los siglos VI y V A.E.C, por el poeta y filósofo griego presocrático Jenófanes de Colofón (nacido entre el 580 AEC y el 570 AEC, y muerto entre el 475 AEC y el 466 AEC), quien fue el fundador de la escuela de pensamiento a la que pertenecieron Parménides y Zenón de Elea. De su autoría se conservan sólo fragmentos del poema “La naturaleza antropomórfica de los dioses de la religión tradicional”.

Jenófanes criticaba incluso el etnocentrismo humano aplicado a sus deidades. Decía: «Los etíopes dicen que sus dioses son chatos y negros, y los tracios que tienen los ojos azules y el pelo rubio». (Fragmento 16). Y en general (sobre el antropoteísmo) criticaba: «… los mortales se imaginan que los dioses han nacido y que tienen vestidos, voz y figura humana como ellos.» (Fragmento 14).

Pero su comentario más contundente fue: «Si los bueyes, los caballos o los leones tuvieran manos y fueran capaces de pintar con ellas y de hacer figuras como los hombres, los caballos dibujarían las imágenes de los dioses semejantes a las de los caballos y los bueyes semejantes a las de los bueyes, y harían sus cuerpos tal como cada uno tiene el suyo.» (Fragmento 15). En otras palabras, si los ratones tuvieran dioses, sus dioses serían ratones.

Referencias:

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/jenofanes.htm

https://es.wikipedia.org/wiki/Jen%C3%B3fanes

https://www.uv.es/~japastor/jenofa.htm

http://www.clerus.org/clerus/dati/2004-06/22-15/filjelo.html#r38

https://www.webdianoia.com/presocrat/jenofa_ejer_1.htm

http://www.filosofos.net/temas/tema_47/t_47_10.htm

http://antropokrisis.es/wp-content/uploads/2014/12/jenofanes.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Antropote%C3%ADsmo


sábado, 9 de noviembre de 2019

¿Donde quedó el ratón?

El artista Dudolf ha lanzado un nuevo desafío visual, donde tendrás que mejorar tu agudeza visual. Este acertijo visual consiste en encontrar un ratón escondido entre los hongos. ¿Puedes encontrarlo en el menor tiempo posible?

¿Tienes la respuesta? 
                Cortesía de Frijola Saltarina 💨

viernes, 8 de noviembre de 2019

Alguien cerca de ti es un mitómano

A diario la gente interactúa con individuos, donde suelen tener conversaciones de diversos temas, pero así como hablan con amigos y familiares todos los días, a veces hasta de manera mecánica mienten.


Cuando las mentiras son de forma constante se puede afirmar que están frente a un “mitómano”. Te preguntarás a que se referie con este término y esto no quiere decir más que el sujeto en cuestión afirma cosas que sabe que son falsas de manera persistente.
De acuerdo al sitio terapify.com la mitomanía es conocida como “pseudología fantástica”, un trastorno psicológico donde la persona que lo padece cambia los datos de sus historias y ofrece datos falsos de manera constante.
El principal objetivo que buscan estas personas al mentir es recibir “admiración, atención y respeto” ya que mayormente sus mentiras se basan de agregar información que haga más atractiva la situación que se relata.
Esto ocurre de manera espontánea y se refuerza con la repetición, convirtiéndose en un círculo vicioso donde se comienza con una mentira pequeña y se van agregando otras más a la historia.
La inseguridad es una de las causas principales en desarrollar este padecimiento, las personas tienen un deseo constante de sobresalir y tener atención del círculo donde se desarrollan, y otro síntoma es la baja autoestima que tienen.
También suelen crear un mundo alterno donde se creen sus propias mentiras para mejoran su imagen a base de falsedades, es importante que si se llegan a reconocer síntomas de manera recurrente, deben acudir en busca de ayuda profesional y no hacerse un autodiagnóstico. (Con información de Angela Contreras)

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