6.18.2026

JUEVES DE LA LUMBRE: LA GUERRA DE LAS DOS ROSAS

 Las dos rosas, con cuyo nombre se conoce una larga guerra que tuvo lugar en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XV, eran los emblemas de las dos familias rivales que se disputaban el trono. Se trataba de los duques de Lancaster y de los duques de York, primos entre sí, pertenecientes a distintas ramas de la dinastía Plantagenet, la misma que había visto nacer a Ricardo Corazón de León tres siglos atrás.

Las dos rosas emblemáticas se distinguían por el color. La que correspondía a los duques de York era blanca. La de los duques de Lancaster, roja. Miembros de esta última familia habían ocupado el trono durante la primera mitad del siglo XV. Fueron tres reyes (abuelo, hijo y nieto) con el mismo nombre: Enrique IV, Enrique V y Enrique VI.

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La semilla del mal

El primero de ellos, Enrique IV, no era el heredero legítimo del monarca anterior. Había desposeído a su primo Ricardo II de la Corona con la ayuda de la nobleza y parte del Parlamento. Este ascenso al trono fue la semilla de los conflictos familiares que terminarían desembocando en la guerra de las Dos Rosas. 

Su padre, Juan de Gante, era el tercer hijo de Enrique III, por lo que sus derechos en la línea de sucesión eran escasos. La Corona debería haber pasado a los descendientes varones del segundo hijo de Enrique III.

Enrique IV pasó buena parte de su reinado luchando por mantener el control de su territorio. Estaba en deuda con parte de la nobleza, que le presionaba para favorecer sus intereses, e incluso se vio amenazado por una conspiración para derrocarle.
El conflicto galo

Su hijo y sucesor, Enrique V, pasó la mayor parte de su reinado en Francia. Aspiraba a la Corona de aquel país y quería poner fin al interminable conflicto anglofrancés que, por su larga duración, la historia conoce ahora como la guerra de los Cien Años (1337-1453). 

El motivo del enfrentamiento era de naturaleza feudal. Los reyes de Inglaterra eran descendientes del duque de Normandía, y, como ostentores de este título, debían rendir pleitesía al soberano francés. Con el paso de los siglos y alianzas matrimoniales, los reyes ingleses habían reunido la posesión de una extensa parte de Francia. Era cuestión de tiempo que la Corona gala y su poderoso vasallo se enfrentaran por la supremacía.

Los éxitos militares de Enrique V en tierras francesas hicieron olvidar a los ingleses la anómala llegada al trono de su padre. Pero el brillante vencedor de los franceses en Azincourt murió relativamente joven, con solo 35 años, en la propia Francia. Se había casado con la hija del monarca francés Carlos VI, a quien había exigido por ello el título de heredero.

Una vulgar disentería acabó con su vida sin que hubiera consolidado sus triunfos. Dejaba atrás un hijo de corta edad que no solo heredaba el trono inglés, sino las aspiraciones de su progenitor a la Corona gala. Pero este pequeño de pocos meses, Enrique VI, no resultó ser, una vez adulto, un rey generoso y valiente como su padre, sino un personaje débil, acomodaticio e inseguro.

                                        Enrique VI de Inglaterra - Wikipedia, la enciclopedia libre


La pérdida de Francia

Todavía menor de edad, se encontró en Francia con la aparición estelar de Juana de Arco, que movilizó los sentimientos del pueblo francés a favor del delfín Carlos, heredero legal de Carlos VI, y provocó con éxito la reanudación de la lucha contra los ingleses. Estos, derrotados en Orleans, Patay, Auxerre y muchas otras regiones francesas, tuvieron que regresar a su país, conservando únicamente el puerto de Calais. 

La sombra de aquella derrota, que ponía fin a la guerra de los Cien Años, recayó sobre Enrique VI. La oposición al rey y a su gobierno fue fomentada, en parte, por muchos de los combatientes ingleses procedentes de Francia, entonces inactivos.

Pero la resistencia armada la dirigió sobre todo un miembro joven y decidido de la familia rival, Ricardo de York. Ricardo no consiguió suplantar en el trono a su débil primo, pero sí dejar a su hijo Eduardo el camino abierto hacia la victoria y el cambio de dinastía.
La decadencia de los Lancaster no pudo detener el ímpetu de los que apoyaban a los York

Estos fueron precisamente los años de la contienda que sería llamada más tarde guerra de las Dos Rosas. Se desarrolló en la campiña inglesa, con escasa participación de los habitantes de las ciudades y ante la indiferencia de casi todos los campesinos, pero con una activa intervención de la nobleza. Duró casi toda la segunda mitad del siglo XV, cuando la decadencia de los Lancaster, personificada en el inepto Enrique VI, no pudo detener el ímpetu entusiasta de los que apoyaban a los duques de York.

Frente a la rosa roja, que comenzaba a marchitarse, surgían la novedad, la fuerza y la fragancia de la rosa blanca. Y un nuevo concepto de la monarquía, el absolutismo, que no acabaría imponiendo ninguno de los soberanos de la casa de York. Lo realizaría años más tarde –una vez arruinada por la guerra civil casi toda la aristocracia inglesa– la implacable familia Tudor, curiosa mezcla de sangres provenientes de York y de Lancaster.


                                                  La Guerra de las Dos Rosas: estalla la guerra civil en Inglaterra | Un  rincón en la historia

La rosa blanca

Pero todavía faltaba mucho para todo eso. La casa de York, con Ricardo a la cabeza, no consiguió imponerse con facilidad pese al descrédito y la precoz locura de Enrique VI, el último rey Lancaster. 

Los líderes de la rosa blanca, primero el propio Ricardo y después su hijo Eduardo, mostraban cualidades que entusiasmaban al pueblo y a la nobleza. Sin embargo, el comportamiento ambiguo de aristócratas influyentes como el conde de Warwick –que tan pronto favorecía a uno de los pretendientes como se inclinaba por el otro– y la actitud enérgica y la capacidad de la reina Margarita de Anjou, esposa de Enrique VI, determinaron la evolución larga e indecisa de aquella guerra civil.

En 1455, Ricardo de York derrotó e hizo prisionero al rey Enrique en la batalla de St. Albans. Pero no fue una victoria definitiva. Los Lancaster recobraron el poder cuatro años después, gracias sobre todo al talento de la reina Margarita.

Ahora bien, pasados dos años, cambió otra vez la suerte de los Lancaster. El hijo de Ricardo de York, Eduardo, que entonces contaba con la ayuda de Warwick, se hizo coronar como Eduardo IV. Tenía dieciocho años, un físico espléndido, un carácter optimista y cualidades de gran jefe. Enrique VI, sin fuerzas ni ánimo para luchar, dejó que su mujer buscara ayuda en Escocia, mientras él vegetaba lejos del trono perdido.

Pero más tarde el poderoso Warwick, conocido no en vano como “the Kingmaker”, “el Hacedor de reyes”, cambió de bando y abandonó al joven Eduardo, poniendo sus armas y su dinero al servicio del monarca destronado y de su ambiciosa esposa, que así pudo recobrar el poder.

El jefe de la casa de York se refugió en Francia, dispuesto a realizar en su momento el asalto definitivo al trono inglés. No tardaría en hacerlo. Regresó a la isla menos de un año después y se enfrentó a Warwick, que acabó vencido y muerto en la batalla de Barnet. En 1471, el duque de York, amo de la rosa blanca, convertido en rey de Inglaterra de nuevo como Eduardo IV, pudo considerarse por fin seguro en el trono.
Problemas de familia

La ambición de sus dos hermanos, los duques de Clarence y de Gloucester, fue muy pronto una fuente de problemas para él. El menor de ellos, Ricardo de Gloucester, astuto, ambicioso y cruel, consiguió engañar al rey para que autorizase el asesinato del otro hermano. El joven intrigante apartaba a uno de sus competidores del camino hacia el trono.

Quedaban los dos hijos de Eduardo IV, menores de edad. Al morir este, la única forma de apartarlos de la Corona era la calumnia, la prisión y la muerte. El joven Eduardo y su hermano menor Ricardo fueron encarcelados en la torre de Londres, donde murieron misteriosamente poco después. Su desaparición dejaba el campo libre a su tío, que en aquel momento actuaba como regente. Y, de esta forma, el personaje pudo proclamarse rey con el nombre de Ricardo III.

                  Pegatinas: Rosa Tudor | Redbubble


El fin de los York

Fue un triunfo efímero. Las sospechas de asesinato recaídas sobre él le habían hecho perder la confianza de sus nuevos súbditos. Y otro pariente suyo, Enrique Tudor, conde de Richmond, refugiado en Francia y ayudado por el rey de aquel país, había vuelto subrepticiamente a Gales con tropas leales y bien armadas. Descendiente de los Lancaster por la vía materna y dispuesto a casarse con Isabel, hermana de los pequeños, Enrique Tudor ofrecía las mejores credenciales para sustituir en el trono a Ricardo. 

Ambos rivales, con sus respectivas tropas –más numerosas y bien armadas las de Enrique–, se enfrentaron en el campo de Bosworth. Ricardo se comportó heroicamente en aquel combate, pero acabó perdiendo su caballo y la propia corona, que, según la leyenda, quedó oculta entre unos matorrales. Allí la encontró el pretendiente victorioso, que se coronó en el acto.

El destino trágico de Ricardo III significó el fin de los York en la monarquía inglesa y también la conclusión de aquella larga contienda entre las dos rosas, reconciliadas por fin en la persona de un lejano pariente de la casa Tudor. La rosa roja y la rosa blanca siguieron figurando en muchos escudos de armas ingleses, pero ya no como flores enemigas y enfrentadas, sino juntas y como aliadas bajo la nueva dinastía.

Sacado de la vanguardia punto com


 

6.17.2026

El chiclán asesino

 Las primas 



Había una vez un hombre que solo tenía un testículo, y su nombre era 'Onestone'.
Odiaba ese nombre y le pedía a todo el mundo que no lo llamara Onestone. Después de años y años de tormento, Onestone finalmente explotó y dijo: "¡Si alguien me llama 'Onestone' otra vez, lo mato!"

La voz corrió y nadie más lo llamó así. Un día, una joven llamada Pájaro Azul se olvidó y dijo: "Buenos días, Onestone".

Él saltó, la agarró y la llevó al fondo del bosque donde hicieron el amor todo el día y toda la noche. Siguió haciéndole el amor todo el día siguiente, hasta que Pájaro Azul murió de agotamiento. Corrió la voz de que "Onestone" significaba lo que él había prometido.

Pasaron los años y nadie se atrevió a llamarlo por su nombre hasta que una mujer llamada Pájaro Amarillo regresó a la aldea después de un tiempo fuera.

Pájaro Amarillo, que era prima de Pájaro Azul, se alegró mucho al ver a Onestone. Lo abrazó y dijo: "Qué bueno verte, Onestone…".

Onestone la agarró, la llevó al fondo del bosque, hizo el amor con ella todo el día, toda la noche, todo el día siguiente, toda la noche siguiente, ¡pero Pájaro Amarillo no murió!

¿Por qué???

No se pueden matar dos pájaros de un tiro…


Cortesía kukusclan 66seis

6.16.2026

TECNOMARTES: LAS MAQUINAS QUE DEBERIAN ESTAR DESCUBRIENDO EL UNIVERSO SIGUEN SIN APARECER

 Matemáticamente hablando, la forma más eficiente de explorar la galaxia es a través de máquinas autorreplicantes, aquellas que son capaces de construir copias de sí mismas, en lugar de enormes naves tripuladas. Una sola sonda podría llegar a otro sistema estelar, utilizar recursos locales para fabricar nuevas versiones y enviarlas a destinos aún más lejanos. Los científicos conocen esta posibilidad desde hace décadas. Con el tiempo, la exploración dejaría de crecer de forma lineal y pasaría a hacerlo de manera exponencial.

Si una civilización inteligente desarrollara una tecnología de este tipo, podría extender su presencia por toda la galaxia en apenas unos millones de años. Alcanzar ese nivel de expansión con naves tripuladas resultaría mucho más difícil, ya que dependerían de cadenas de suministro, infraestructura y recursos centralizados. La estrategia es tan eficiente que, si estuviera al alcance de civilizaciones tecnológicas, resulta difícil explicar por qué no observamos evidencia de que alguien la haya implementado antes.

Este escenario sofisticado forma parte de las muchas variantes que engloba la popular paradoja de Fermi. La paradoja surge porque el universo parece lo bastante grande y antiguo como para haber producido múltiples civilizaciones tecnológicas, pero las observaciones siguen mostrando un silencio desconcertante. Ante ello, una de las respuestas clásicas sostiene que la Vía Láctea quizá nunca albergó una civilización capaz de iniciar una expansión de este tipo.

                                  Un complejo espacial de minería de asteroides según la ciencia ficción.

Paradoja de Fermi: de la galaxia al universo

Un artículo reciente, todavía en estado de prepublicación, sugiere que el problema podría ser aún más inquietante de lo que parece. El astrofísico David Kipping amplía el principio de las máquinas autorreplicantes a miles de millones de galaxias, en lugar de limitarlo a una sola. Para evitar depender de una tecnología específica, sustituye el concepto de sonda autorreplicante por el de una “infección artificial”: cualquier tecnología capaz de copiarse y expandirse por el espacio. A partir de esa idea, estima con qué frecuencia aparecerían estas infecciones, qué tan rápido se propagarían y desde cuándo podrían existir.

La respuesta amplía el alcance de la paradoja de Fermi. Incluso si asumimos sondas de exploración relativamente lentas, bastaría con que una sola galaxia de cada millón hubiera iniciado una expansión de este tipo para que hoy la mitad del universo observable estuviera ocupada. En otras palabras, si las infecciones tecnológicas fueran siquiera mínimamente frecuentes, ya deberíamos observar sus efectos.

Sin embargo, no vemos esa huella. El estudio sugiere que el comportamiento expansionista autorreplicante debe ser extraordinariamente raro en el cosmos. Bajo los supuestos del modelo, la frecuencia necesaria para evitar que el universo aparezca ampliamente ocupado sería inferior a una por cada diez mil billones de sistemas estelares. Para llegar a esa conclusión, Kipping incorpora distintas velocidades de propagación, desde el 10% de la velocidad de la luz hasta velocidades cercanas a ella, además de la expansión cósmica y la tasa de infección entre galaxias.

El propio Kipping reconoce que el hallazgo más sorprendente de su trabajo es lo fácil que habría resultado para estas “infecciones tecnológicas” llenar el universo. Bajo sus supuestos, no hacen falta civilizaciones abundantes ni tecnologías imposibles: una frecuencia extremadamente baja bastaría para que hoy observáramos sus efectos. Aunque evita especular sobre la explicación correcta, sostiene que el resultado constituye una de las restricciones estadísticas más duras que pueden plantearse dentro de la búsqueda de inteligencia extraterrestre.

El paper no ofrece una respuesta definitiva. Los resultados admiten interpretaciones más optimistas: quizá nadie ha logrado construir máquinas de este tipo, quizá las civilizaciones tecnológicas deciden no utilizarlas o tal vez el impulso de expandirse por la galaxia sea mucho menos común de lo que solemos imaginar.

Sacado de wired


 

6.15.2026

LUNES CULINARIO: QUESADILLAS FRITAS AL AIRE DE POLLO AL CHIPOTLE

 Quibuole compas, bienvenidos a su lunes culinario, presten atención a este platillo que les encantará, no solo porque esta rico, sino porque es fácil de hacer.
Hoy haremos unas quesadillas fritas al aire de pollo al chipotle.


Imagínense que ya casi es hora del partido y se acuerdan que no saben hacer nada de comer y dicen: shingao, voy al post del lunes culinario del exitoso blog el embrión punto com a ver que podemos hacer de comer porque la neta ya me canse de maruchanes y no quiero comprar de la calle porque quiero sorprender a mis amigos cocinando yo.
 

                      https://prod-app.breville.com/thumbnail/recipe/1725428781/BOV-Air+Fried+Chipotle+Chicken+Quesadillas-hero+thumbnail_1080x1440.jpg

 

Pues pare de sufrir aquí le tenemos lo necesario para que su reunión sea un exitazo.
Para hacer nuestra receta necesitaremos:

Para la cebolla encurtida

    ¼ taza (60 ml) jugo de lima fresco
    2 cucharadita sal kosher
    2 cucharadita azúcar
    1 cebolla morada pequeña en rodajas finas

Para la quesadilla de pollo con chipotle

    225 g Pollo asado desmenuzado
    2 jitomates retiradas las semillas, cortado en cubitos
    50 g chipotle picado en adobo
    2 cucharada cilantro picado
    4 x tortillas de harina de 30cm
    2 tazas (240 g) Queso rallado de mezcla mexicana
    Sal kosher

    para sazonar
    3 cucharada aceite vegetal

Para el guacamole

    1 aguacate maduro cortada en trozos
    1 cucharadita sal kosher
    1 cucharada jugo de lima fresco

Instrucciones


   1 Coloca el jugo de limón, la sal y el azúcar en un tazón y mezcla hasta combinar. Añade la cebolla, revuelve y deja reposar durante un mínimo de 15 minutos. Mientras tanto, continúa con el siguiente paso.

   2 Coloca el pollo, los jitomates, el chipotle y el cilantro en un tazón y mezcla para combinar.

   3 Inserta la rejilla en la posición número 4. Coloca un sartén de hierro fundido de 30cm en el horno. Configura el horno en la Air Fry, Super Convección,205°C, durante 6 minutos, confirma Girar Recordar y presiona Iniciar para precalentar. Mientras tanto, continúa con el siguiente paso. 

   4 Coloca 2 tortillas en una tabla para picar y espolvorea con la mitad del queso. Cubre con la mezcla de pollo. Escurre la cebolla encurtida, exprime el exceso de líquido y distribúyela sobre la mezcla de pollo. Espolvorea con sal y el queso restante. Cubre con las tortillas restantes y barniza con 1 cucharada de aceite.

   5 Una vez precalentado, agrega 1 cucharada de aceite al comal y gíralo para cubrir la base. Coloca una de las quesadillas y cocina por 6 minutos. Cuando el Recordatorio de Rotación suene, gira el comal y continúa cocinando. Mientras tanto, prepara el guacamole.

   6 Coloca el aguacate, la sal y el jugo de limón en un tazón. Con un tenedor, aplasta y mezcla hasta obtener una consistencia casi tersa. Reserva.

   7 La quesadilla debe quedar crujiente y dorada por debajo. Si no, cocínalo un poco más. Retira con cuidado la quesadilla de la sartén y ponla en un plato. Repite con la quesadilla restante. 

   8 Corta las quesadillas y sirve con el guacamole.
 
Y liiiisto, a disfrutar. Acompañalo con una cervecita. Si no tienes una freidora de aire tendrás que comprar una. Pero no son tan caras, aunque tampoco ni tan baratas.

Sacado de breville punto com


 

6.12.2026

VIERNES DE LA SALUD: LA HIPERTENSION ARTERIAL

 Que roio mushashos, ayer ganó mexico asi que seguro se les subio la presión del puro gusto. Pero tenga cuidado porque la hipertensión arterial es una de las enfermedades más frecuentes —y a la vez más desconocidas— entre la población. Se trata de un problema de salud pública de primer orden que, en muchos casos, pasa desapercibido hasta que aparecen complicaciones graves.

                            hipertensión arterial 

Qué es la hipertensión

La hipertensión arterial es la elevación persistente de la presión con la que la sangre circula por las arterias. Cuando esta presión se mantiene alta de forma continuada, obliga al corazón a trabajar más y daña progresivamente los vasos sanguíneos.

Qué síntomas pueden alertar

Uno de los principales problemas de la hipertensión es que suele ser una enfermedad silenciosa. En la mayoría de los casos, no provoca síntomas claros. Sin embargo, en algunas ocasiones pueden aparecer señales de alerta como:

    Dolor de cabeza frecuente 
    Mareos o sensación de inestabilidad 
    Zumbidos en los oídos 
    Visión borrosa 
    Palpitaciones 

Estos síntomas no siempre están presentes, por lo que la única forma fiable de detectarla es mediante la medición de la presión arterial.
 

Cuándo acudir al médico

Es recomendable consultar con un profesional sanitario si:

    Nunca te has medido la tensión arterial 
    Tienes antecedentes familiares de hipertensión 
    Presentas factores de riesgo como obesidad, sedentarismo o diabetes 
    Has detectado cifras elevadas en controles ocasionales 

La detección precoz es clave, ya que el daño puede comenzar mucho antes de que aparezcan síntomas.
Qué problemas de salud puede provocar la hipertensión

La hipertensión mal controlada es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad y mortalidad a nivel global. 

Sus efectos se producen de forma progresiva y afectan a distintos órganos, conocidos como “órganos diana”:

    Corazón: aumenta el riesgo de infarto y de insuficiencia cardiaca 
    Cerebro: puede provocar ictus 
    Riñones: favorece la insuficiencia renal 
    Ojos (retina): puede causar pérdida de visión 

El daño se produce tras meses o años de presión elevada mantenida. 
Factores de riesgo para la hipertensión

No existe un único perfil de paciente hipertenso, pero es más frecuente en personas con:

    Edad avanzada (la prevalencia supera el 50% a partir de los 60 años) 
    Sobrepeso u obesidad 
    Dieta rica en sal 
    Sedentarismo 
    Diabetes o colesterol elevado 

Además, existe un componente genético importante, combinado con factores ambientales y de estilo de vida. 
 

Cuál es el tratamiento más habitual

El abordaje de la hipertensión combina dos pilares fundamentales:

1. Cambios en el estilo de vida

Son la base del tratamiento y, en algunos casos, pueden ser suficientes:

    Reducir el consumo de sal 
    Seguir una dieta equilibrada 
    Realizar ejercicio físico regularmente 
    Mantener un peso saludable 
    Evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol 

2. Tratamiento farmacológico

Cuando las medidas anteriores no son suficientes, el médico puede prescribir medicación para controlar la presión arterial. Actualmente existen múltiples opciones terapéuticas, cada vez más eficaces y seguras.
La importancia de la prevención

La hipertensión es prevenible y tratable, pero requiere compromiso y seguimiento. Medirse la tensión de forma periódica y adoptar hábitos saludables puede marcar la diferencia.



Sacado de riberasalud punto com