8.05.2026

Penes famosos I

Bichos del panal , sabían que este día llegaría, y nosotros también, pero no hacíamos más que dar vueltas para evitarlo, hasta que ya ha sido imposible. Ya introdujimos el tema con aquella historia sobre hacer las paces midiéndosela, pero hoy ya ha llegado el día: vamos a hablar de penes. Y diréis “¿esto no es un blog de Historia?” Sí, claro, por eso os proponemos un recorrido histórico para conocer algunos de los penes más célebres de la historia y algunos otros datos falocéntricos curiosos.



Pene, verga, polla, cipote, nabo, nardo, picha, falo, rabo, chorra, pito, carajo...

Los penes de la suerte en Grecia y Roma
Este es Príapo (el de la barba).
Algo que suele llamar mucho la atención a los ajenos a la Historia es el uso que romanos y griegos hacían de los penes, empleándolos como amuletos para atraer la suerte y evitar problemas. Eran frecuentes las esculturas y pinturas que representaban higas y miembros viriles. Pero sin duda, si una imagen es buen ejemplo de esto, es el dios Príapo. Príapo era un dios menor vinculado al mundo de la agricultura y la ganadería, protector de los rebaños y los cultivos. Se le representaba como un hombre con un enorme pene, completamente desproporcionado, en erección perpetua. Por ello, la enfermedad que provoca una erección prolongada y dolorosa recibe el nombre de priapismo. A menudo, con las mismas características, se representaba en Grecia el dios Pan.
No obstante, estas no son las únicas culturas que empleaban el pene como símbolo de buena suerte y fertilidad, en la antigua India encontramos el lingam, y en Egipto encontramos un dios similar a Príapo, el dios Min.

Los penes y la Biblia
En la Biblia encontramos varias historias relacionadas con el miembro viril, pero una de las más curiosas cuenta lo siguiente: un día, el futuro rey David acudió a ver al rey Saúl, pues quería manifestarle al monarca que estaba locamente enamorado de su hija. El rey, al conocer esta noticia, en lugar de pedir la tradicional dote a David, le pidió que le trajese los prepucios de cien filisteos. Saúl sabía que esto era una misión imposible, y es que en realidad su objetivo era hacer caer a David en manos de sus enemigos. Sin embargo, David volvió, y no lo hizo con cien prepucios filisteos, ¡sino con doscientos! De esta manera, Saúl concedió a David la mano de su hija Mical.

Heliogábalo y los rabos de burro
Heliogábalo es uno de esos personajes que volverán a pasar por nuestro blog, pues su gobierno como emperador romano estuvo salpicado por múltiples escándalos y extravagancias. La que relacionamos con la temática de esta entrada es el hecho de que su guardia personal fuera conocida como “los rabos de burro”, ya que sus miembros (ojo) eran reclutados en las termas seleccionando a los mejores dotados. El hecho no es de extrañar sabiendo que Heliogábalo los usaba como algo más que meros guardias.
"¿La última, por favor?"