Nepal y China han contabilizado al menos 804 muertos en la violenta riada del pasado miércoles, después de la última actualización conjunta. Las listas de desaparecidos a ambos lados de la frontera suman ya 3.044 personas sin localizar.
Además, China ha dado este domingo por "esclarecida" la causa de la riada. El colapso de un glaciar nepalí cuya estabilidad se había visto afectada por un "periodo prolongado de calentamiento climático global" se apunta como la causa más probable.
Un equipo de expertos dependiente de la Academia China de Ciencias ha llegado a esa conclusión tras analizar imágenes de teledetección, datos de vigilancia y observaciones realizadas sobre el terreno, informó la televisión estatal CCTV.

De acuerdo con la reconstrucción, hacia las 10:52 hora local (02:52 GMT) del miércoles se produjo el colapso de un glaciar situado en Nepal a unos 5.200 metros de altitud.
Desprendimiento de la masa de hielo
La masa de hielo cayó rápidamente hasta una cota cercana a los 4.000 metros y, al impactar contra la montaña, generó un gran flujo de lodo, rocas, hielo y otros materiales que descendió por el valle en dirección al paso fronterizo de Gyirong, entre Nepal y la región del Tíbet (suroeste de China).
La corriente recorrió unos 22 kilómetros antes de alcanzar el paso, situado a unos 1.800 metros de altitud, y cubrió todo ese trayecto en aproximadamente seis minutos y siete segundos, según los cálculos difundidos por las autoridades chinas.
El torrente afectó a una superficie de unos 0,7 kilómetros cuadrados en el entorno de Gyirong y arrasó 27 edificios e instalaciones anexas, entre ellas buena parte del complejo fronterizo, que quedó completamente sepultado por lodo y escombros.
Los investigadores chinos señalaron que la inestabilidad del glaciar estuvo relacionada con los efectos acumulados de un calentamiento climático prolongado y describieron el episodio como un "fenómeno de aparición repentina", "gran caudal", "elevada velocidad" y "fuerte capacidad destructiva".
El último catálogo nacional chino de glaciares, divulgado en 2025, calculó que su extensión en China se ha reducido un 26 % desde la década de 1960, con retrocesos de hasta el 40 % en algunas zonas del Himalaya y los Transhimalaya.
China mantiene desplegados más de 2.100 efectivos y centenares de vehículos y equipos en Gyirong, mientras continúan las búsquedas entre los restos del paso fronterizo.
Además, un nuevo corrimiento de tierra en la zona está creando otra acumulación de agua que ha obligado a trasladar a los equipos de rescate próximos al paso fronterizo de Gyirong.
El Ejército rescata a 183 personas mientras un nuevo desprendimiento frena el despliegue chino
Las operaciones del Ejército de Nepal han logrado poner a salvo este domingo a 183 personas, entre ellas cuatro ciudadanos chinos, en el distrito de Rasuwa, una de las zonas más castigadas por las riadas. Los evacuados han sido trasladados en helicóptero desde las localidades de Timure, Dhunche y Hakubesi, priorizando el rescate de personas atrapadas mientras la cifra oficial de desaparecidos roza ya los 2.500 solo en territorio nepalí.
De forma paralela, 93 efectivos apoyados por excavadoras y cortadoras hidráulicas han reanudado las labores para abrir paso en el túnel del proyecto hidroeléctrico Trishuli-3, donde se teme que permanezcan atrapados cientos de operarios.
Al otro lado de la frontera, en el Tíbet, las labores de búsqueda se han visto forzadas a parar tras detectarse mediante drones un nuevo corrimiento de tierra a menos de tres kilómetros de la represa natural formada tras el desastre, lo que ha generado una nueva acumulación de agua.
Nepal despide a los primeros policías fallecidos con 85 agentes aún desaparecidos
La tragedia del Himalaya ha golpeado de lleno a las propias Fuerzas de Seguridad encargadas del auxilio en la zona del siniestro. Nepal ha despedido con honores a varios agentes fallecidos en el complejo de Pashupati Aryaghat, en Katmandú, entre los que figura el inspector Ram Hari Khadka, arrastrado por la corriente en Rasuwa.
Las fuerzas de auxilio buscan a contrarreloj a 85 de sus propios compañeros de los que aún no se tiene noticia: 45 miembros del Ejército de Nepal, 27 de la Policía y 13 de la Fuerza de Policía Armada (APF).
Las riadas destruyeron por completo puestos policiales y militares en puntos estratégicos de la frontera como Timure, dejando las instalaciones sepultadas bajo metros de lodo y rocas.
Sacado de rtve
