6.22.2026

LUNES CULINARIO: SNACKS PARA DISFRUTAR VIENDO EL MUNDIAL

 La Copa Mundial 2026 sigue, y con él las reuniones frente a la pantalla que se prolongan partido tras partido. El picoteo es parte del ritual: algo para compartir, fácil de preparar y que no exija atención constante en la cocina. Con tantos encuentros por ver, la opción más sensata es elegir snacks caseros, con ingredientes reconocibles, menos grasa y más nutrientes que sus equivalentes industriales.
Lo que une a este tipo de preparación es una lógica común: reemplazar ultraprocesados por alternativas naturales, controlar el aceite y el sodio, y mantener un aporte de proteína o fibra que genere saciedad. La freidora de aire y el horno convencional son los aliados principales de esta cocina, al producir texturas crujientes sin necesidad de sumergir los alimentos en aceite.

Las preparaciones que siguen comparten un perfil: snacks salados de elaboración casera, con tiempos de cocción cortos, ingredientes accesibles y una versión más ligera de formatos populares como los chips. Todas son aptas para servir en grupo y se adaptan tanto al horno como a la freidora de aire, lo que las hace viables para cualquier cocina durante los días de partido.

                           Receta de chips de calabacín, rápida y fácil


Chips de zucchini al horno
Los chips de zucchini surgieron como parte de la tendencia de snacks vegetales, una alternativa más liviana a las papas fritas que ganó popularidad entre quienes buscan reducir el consumo de harinas y sumar vegetales a su dieta. Su textura crujiente depende de un corte muy fino y de un secado correcto antes de la cocción: si las láminas retienen humedad, el resultado es blando. La receta rinde aproximadamente 2 porciones de snack, con cerca de 70 calorías por porción, y se puede preparar en entre 25 y 30 minutos en total.

Preparación: Lavar los zucchinis y secar con papel de cocina. Cortar en rodajas lo más finas posible, idealmente con mandolina. Distribuir las rodajas sobre papel absorbente y secar bien para eliminar el exceso de agua. Colocar en un bol, añadir aceite de oliva y los condimentos elegidos —pimentón, ajo en polvo o hierbas secas—, y mezclar para impregnar bien. Disponer las rodajas en una bandeja cubierta con papel manteca, sin superponerlas. Llevar a horno precalentado a 180°C durante 15 a 20 minutos, dándoles vuelta a mitad de cocción. Retirar del horno y dejar enfriar unos minutos para que terminen de ponerse crocantes.

                      Un cuenco de madera lleno de chips de remolacha rojos con sal esparcida sobre una superficie oscura con puntos de luz. 

 

Chips de batata y remolacha en freidora de aire
La batata y la remolacha son raíces populares en la cocina latinoamericana, valoradas por su aporte nutricional y su sabor. Convertirlas en chips con freidora de aire reduce el uso de aceite al mínimo y produce un resultado crujiente y ligero. La receta rinde entre 3 y 4 porciones, con aproximadamente 90 calorías por porción, y tarda entre 30 y 40 minutos en total. El color de ambas raíces hace de este snack una opción visualmente atractiva para servir en mesa.

Preparación: Lavar, pelar y cortar la batata y la remolacha en láminas de 1 a 2 mm con mandolina o cuchillo afilado. Secar con papel absorbente para eliminar el exceso de humedad. Colocar en un bol, añadir aceite de oliva, sal, pimienta y los condimentos elegidos —pimentón ahumado, ajo en polvo, romero seco u orégano—; mezclar bien. Precalentar la freidora de aire a 180 °C durante 3 minutos. Distribuir las láminas en la canasta en una sola capa y cocinar 10 minutos, moviendo a mitad de cocción. Si es necesario, agregar 3 a 5 minutos extra hasta que estén doradas y crocantes. Retirar y dejar enfriar sobre una rejilla.

                                       Un plato de cerámica grisáceo contiene una pila de tortitas de arroz inflado redondas y blanquecinas sobre una superficie de madera oscura y un paño gris. 

Arroz inflado casero
El arroz inflado es un snack de sabor neutro y textura crujiente que se usa tanto en preparaciones saladas como dulces. La versión industrial suele incluir aditivos, azúcares y conservantes; la casera requiere solo arroz y sal. Al elaborarse sin ingredientes artificiales, es apto para dietas sin gluten cuando se usa arroz certificado, y su bajo contenido en grasa lo hace adecuado para niños y adultos. La clave del proceso está en el secado completo del arroz antes de inflarlo: si queda humedad, los granos no se inflan.

Preparación: Cocinar arroz de grano largo o parbolizado en abundante agua hirviendo durante 15 a 20 minutos hasta que esté muy suave. Escurrir y distribuir en una bandeja para horno; llevar a 70-80 °C durante 1 a 2 horas hasta que esté completamente seco. Calentar una cantidad generosa de sal de mesa en una sartén grande a fuego medio-alto. Añadir el arroz seco y remover para que el calor seco lo infle. Separar el arroz inflado de la sal con un colador. La sal puede reutilizarse una vez fría. Guardar el arroz inflado en un recipiente hermético para mantener su textura.

Sacado de infobae