2.23.2026

LUNES CULINARIO: SALMON AL SARTEN CON PIMIENTA Y LIMON

 El salmón es un pescado considerado como “superalimento” por la cantidad de propiedades beneficiosas que aporta a nuestro organismo. 

Además de estar delicioso, si se cocina adecuadamente, puedes conservar todos sus nutrientes que, sin duda, mejorarán tu salud. 

 


¿Qué es el salmón?

Antes de hablar sobre las propiedades del salmón y sus beneficios, vamos a ver qué es el salmón. 

El salmón, majestuoso pescado azul, se presenta como una fascinante especie anádroma, revelando su intrigante ciclo vital. Este pez singular nace y se reproduce en aguas dulces, solo para emprender un asombroso viaje hacia las vastas profundidades del océano. Su capacidad para adaptarse a dos entornos tan distintos lo convierte en un símbolo de resistencia y supervivencia.

La paleta de colores que adorna la carne del salmón es un testimonio de su dieta variada y nutritiva. Su alimentación, compuesta por peces pequeños, crustáceos e insectos, imprime a su carne una tonalidad «anaranjada» característica, reconocida y apreciada en todo el mundo. Este distintivo matiz no solo agrega atractivo visual, sino que también refleja la riqueza de nutrientes que el salmón proporciona a quienes tienen el placer de degustarlo.

Desde las aguas dulces de su nacimiento hasta las corrientes salinas del océano, el salmón narra una historia única de migración y crecimiento. Su presencia en la gastronomía global no solo es un deleite culinario, sino también un recordatorio de la intrincada interconexión entre los ecosistemas acuáticos y la cadena alimentaria que sostiene la vida marina. En cada bocado, el salmón nos invita a apreciar la belleza de su existencia y a reconocer la importancia de conservar los hábitats que lo sustentan.
¿Por qué el salmón es un superalimento? 

El salmón se considera un superalimento debido a su rico perfil nutricional. Es una excelente fuente de ácidos grasos omega-3, que benefician la salud cardiovascular y cerebral, así como de proteínas de alta calidad, vitaminas B, antioxidantes y minerales esenciales.

Estudios sugieren que su consumo regular puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer. Optar por salmón salvaje y métodos de cocción que preserven los nutrientes maximiza sus beneficios para la salud. Además, por cada 100 gramos que consumas de salmón, 11 son grasas buenas. 

Propiedades del salmón

Gracias a las propiedades que contiene el salmón, como el Omega-3 que anteriormente hemos visto, es muy recomendable su consumo para personas que sufren diabetes o hipertensión arterial. 

¿Cuáles son las propiedades del salmón? ¿Qué vitaminas o nutrientes nos aporta? 

    Omega-3: Como hemos señalado, contiene un alto valor nutricional. Son ácidos grasos que cuidan la salud del corazón. El salmón es una excelente fuente de ácidos grasos omega-3, especialmente ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA). Estos ácidos grasos son esenciales para la salud cardiovascular, ya que ayudan a reducir los niveles de colesterol, disminuyen la inflamación y promueven la salud del corazón y del cerebro.
    Proteínas y minerales (yodo, magnesio, fósforo, selenio, hierro y calcio): Controlan el buen funcionamiento del intestino. El salmón es una fuente de proteínas de alta calidad, esenciales para el crecimiento y reparación de tejidos, así como para el mantenimiento de la masa muscular. También proporciona minerales esenciales como el selenio, el zinc y el fósforo.
    Vitamina B3: Es una de las vitaminas de nuestro cuerpo más importantes. Ayuda al correcto funcionamiento de las células y neuronas. Además, ayuda a eliminar toxinas y controlar el colesterol. 
    Vitamina B12: Importante para el metabolismo de las proteínas. 
    Vitamina B6: Refuerza el sistema inmune y está presente en la creación de glóbulos rojos. 
    Triptófano: Ayuda en el ciclo del sueño y el estado de ánimo
    Vitamina D: es la vitamina del sol. Esta vitamina interviene en la formación de los huesos y metabolización del calcio. 
    Vitamina A: Favorece la salud ocular.
    Antioxidantes: Contiene antioxidantes como el astaxantina, un carotenoide que le da al salmón su color rosado característico. Los antioxidantes ayudan a combatir el daño causado por los radicales libres en el cuerpo.
    Beneficios para la salud cardiovascular: El consumo regular de salmón se ha asociado con la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, incluyendo la reducción de la presión arterial y la mejora de los niveles de colesterol.
    Salud cerebral: Los ácidos grasos omega-3 presentes en el salmón también son beneficiosos para la salud cerebral, ya que están asociados con un menor riesgo de enfermedades neurodegenerativas y pueden tener efectos positivos en la función cognitiva.
    Reducción del riesgo de enfermedades crónicas: El consumo regular de salmón se ha vinculado con la reducción del riesgo de diversas enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.

La combinación de las vitaminas A y D nos ayudan al sistema nervioso y hace que se frene el envejecimiento. Es importante señalar que, al igual que con cualquier alimento, la calidad y la forma de preparación del salmón también pueden influir en sus beneficios para la salud. Se recomienda elegir salmón salvaje en lugar de salmón de piscifactoría cuando sea posible, ya que el salmón salvaje tiende a tener un perfil nutricional más completo. 

Hoy vamos a preparar salmon al sarten con pimienta y limon

4 (5-6 onzas) filetes de Salmón con Piel
1 cucharadita Pimienta Negra crujiente
1/2 cucharadita Paprika
1/2 cucharadita Ajo en Polvo
1/2 cucharadita de Sal
2 cucharadas Jugo de Limón, dividido
1 cucharada Aceite de Oliva
Pizca de Sal Marina
1 cucharadita Ralladura de Limón (opcional)
2 cucharadas de Perejil fresco, finamente picado (opcional) 


Preparación

Seque el salmón con una toalla de papel y colócalo, con la piel hacia abajo, en un tazón mediano. Espolvoréelo con pimienta, paprika, ajo en polvo, 1/2 cucharadita de sal y 1 cucharadita de jugo de limón.

Caliente aceite en una sartén grande antiadherente a fuego medio-alto hasta que esté brillante.

Añada el salmón, con la piel hacia abajo; cocine hasta que la piel se despegue fácilmente de la sartén y los bordes estén opacos, por 4 minutos. Reduzca a fuego bajo y voltee el salmón. Continúe cocinando hasta que un termómetro insertado en la parte más gruesa del salmón alcance 145°F, 3 a 5 minutos.

Espolvoree el salmón con la restante cucharada de jugo de limón y sal marina. El perejil y la ralladura de limón son opcionales.}

Sacado de bando de alimentos chicago punto org y de compesca punto com