Mientras la guerra se expande, aún sin límites claros tras los objetivos vagos que el Gobierno de Trump ha planteado, se abren nuevos frentes.
El grupo extremista islámico Hezbollah disparó seis proyectiles contra una base del Ejército de Israel al sur de Haifa “en venganza” por la muerte del ayatola Alí Jamenei en las primeras horas del lunes, lo que provocó una intensa ola de ataques de Israel en Beirut y el sur del Líbano. Esto marcó uno de los enfrentamientos más significativos entre ambos bandos desde que entró en vigor un frágil cese del fuego, en noviembre de 2024, e Israel no ha descartado nuevas acciones. Un portavoz militar de Israel dijo que “todas las operaciones siguen sobre la mesa” cuando se le preguntó sobre la posibilidad de una operación terrestre.
En Kuwait, mientras tanto, tres aeronaves militares de Estados Unidos fueron derribadas por error por las defensas aéreas de ese país del Golfo, informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que agregó que la causa del incidente está bajo investigación. Videos geolocalizados por CNN mostraron un avión de combate estrellándose y a un piloto descendiendo en paracaídas.
Equipos de CNN en las principales ciudades del Golfo —Dubai, Abu Dhabi y Doha— escucharon explosiones el lunes por la mañana y observaron lo que parecían ser misiles interceptados en el cielo sobre esas ciudades.
Irán lanzó una nueva andanada de misiles hacia Israel el lunes, informó el Ejército de Israel.
En Irán, se reportaron múltiples explosiones en Teherán, mientras que pacientes fueron evacuados de un hospital en el norte de la ciudad el domingo después de que resultara gravemente dañado, según medios estatales iraníes.
Hasta la mañana del domingo, tres militares de Estados Unidos habían muerto en combate y cinco estaban “gravemente heridos”, dijo el CENTCOM.
¿Por qué atacaron Estados Unidos e Israel?
Tanto el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dijeron que sus principales objetivos eran defender a sus respectivos países de las amenazas que representa Irán y, especialmente, impedir que el régimen islámico adquiera un arma nuclear, sin presentar pruebas de que estuviera más cerca de obtenerla.
La Casa Blanca había afirmado previamente que había “eliminado totalmente” esa amenaza cuando se unió brevemente a Israel en su guerra de 12 días contra Irán, en junio, una campaña que dejó al régimen severamente debilitado.
Desde comienzos de año, Irán también enfrenta una crisis económica que desató protestas en todo el país. Mientras una represión dejó miles de manifestantes muertos, Trump prometió acudir en su ayuda y dijo que Estados Unidos estaba “listo para actuar”.
Durante semanas hubo una extraña situación paralela: mientras enviados de Estados Unidos mantenían conversaciones regulares con Irán sobre un nuevo acuerdo nuclear, el Gobierno de Trump acumulaba material militar en Medio Oriente. Aunque la última ronda de conversaciones terminó el jueves con Irán aceptando “nunca” almacenar uranio enriquecido, eso no fue suficiente para evitar la acción militar de Estados Unidos.
Las agencias de inteligencia de Israel y de Estados Unidos —incluida la CIA— habían estado siguiendo los movimientos del ayatola Alí Jamenei durante meses, esperando el momento adecuado para atacar.
¿Quién lidera Irán ahora?
Dentro de Irán, el régimen está golpeado y sin su líder supremo, el ayatola Alí Jamenei, pero aún mantiene la capacidad de lanzar ataques en toda la región.
Según la Constitución de Irán, un consejo de liderazgo de tres personas ejerce el poder hasta que se nombre a un nuevo líder supremo. Está integrado por el presidente moderado, Masoud Pezeshkian; el jefe del Poder Judicial de línea dura, Gholamhossein Mohseni Ejei; y un alto clérigo, Alireza Arafi.
Aún no está claro cuánto tiempo tomará el proceso para elegir al sucesor de Jamenei, una cuestión que se complica aún más por la muerte de varios otros altos funcionarios militares en los ataques del sábado.
Sacado de CNN


