2.16.2023

Amlo abusador


 Conocí a AMLO en un meet & greet y fue horrible. Fue grosero y nada amistoso.

Llegué al meet & greet –que me costó $3000–, lo saludé, a lo que él me respondió: “pinche chairo jodido” y no le tomé mucha importancia, porque creí que le había escuchado mal.

Cuando le estaba diciendo cómo quería la foto me miró con los ojos muy abiertos. Y le dije “Te amo desde muy pequeño, sigo vivo gracias a ti y a tu amor por México”. Él me miró y me dijo: “A mí no puedes engañarme, eres un espía del PRIAN” y luego me susurró: “Puerco marrano”. Empecé a llorar y AMLO empezó a reírse y me preguntó:“¿Estás llorando? Detente, detente ahora” y me pegó en el pene con el dedo medio. El fotógrafo tomó la foto y me fui a la sección de M&G, donde AMLO empezó a hablarme de cómo iba a destruir a toda mi familia mientras sus pupilas se distorsionaban hasta parecer de reptil. Todavía no puedo creer que esto pasó. Estoy llorando mientras escribo esto. Desearía que no fuera verdad, pero AMLO en verdad es una horrible persona y es anunaki e iluminati.

Gracias por leer. Buenas tardes.

Cortesía de pericle panochota de res



2.15.2023

MIERCOLES DE ROLA: FREE BIRD

 La canción se lanzó por primera vez en 1973 como la pista de cierre del álbum debut de la banda, Lynyrd Skynyrd (pronunciado 'Lĕh-'nérd 'Skin-'nérd). Las letras transmiten la profundidad emocional por la que se conoce a Lynyrd Skynyrd, capturando tanto la liberación como la soledad de la libertad. Aunque las palabras terminan alrededor de los cinco minutos, la canción continúa durante cuatro minutos más con uno de los pasajes de guitarra más notables en la historia del rock. En la discografía masiva de Lynyrd Skynyrd, "Free Bird" marca uno de sus mayores logros musicales.

Si me voy de aquí mañana,
¿todavía me recordarías?
Porque debo estar viajando ahora
Porque hay demasiados lugares que tengo que ver



Significado lírico

Cuando se lanzó "Free Bird", algunos fanáticos especularon que era un tributo a Duane Allman, el guitarrista de Allman Brothers Band que falleció en 1971. Los riffs de guitarra al final recuerdan a los de Allman, lo que hace que la gente crea que se trata de él. Si bien la banda ocasionalmente dedicó la canción a Allman durante las presentaciones, "Free Bird" en realidad se escribió años antes de su muerte. 

La letra cuenta la historia de un hombre que deja a una mujer porque no puede decidirse a establecerse con ella. Expresa que no quiere lastimarla, pero hay demasiadas cosas que quiere hacer antes de comprometerse en una relación.

Pero si me quedo aquí contigo, niña,
las cosas no podrían ser iguales
porque ahora soy tan libre como un pájaro
y no puedes cambiar a este pájaro.

Agarran.

Estas palabras se inspiraron en una experiencia real del guitarrista y compositor de Skynyrd, Allen Collins. Su novia, Kathy Johns, en realidad le hizo la pregunta: Si me voy de aquí mañana, ¿todavía me recordarías? Él escribió sus palabras y las usó como inspiración para la canción. 

Adiós, cariño, ha sido un dulce amor, sí, sí
Aunque este sentimiento no lo puedo cambiar
Pero por favor no lo tomes tan mal
Porque Dios sabe que yo tengo la culpa

A pesar de la finalidad de la letra, Collins y Johns finalmente se casaron en 1970.

Collins trabajó en la canción durante unos dos años antes de que la banda la tocara por primera vez. Cuando el líder Ronnie Van Zant escuchó a Collins y Gary Rossington tocarlo una noche, terminó escribiendo el resto de la letra. 

“Estábamos sentados y [Van Zant] le pidió a Allen que volviera a tocar esos acordes”, recordó Rossington en una entrevista. “Después de unos 20 minutos, Ronnie comenzó a cantar, 'Si me voy de aquí mañana', y encajó muy bien. No era nada pesado, solo una canción de amor sobre dejar la ciudad, hora de seguir adelante”.

Proceso de grabación

Cuando la banda grabó “Free Bird” por primera vez en 1972, no hubo solos de guitarra al final. Duró siete minutos y medio, pero todavía no sentían que había terminado. 

Continuaron trabajando en la canción mientras creaban el álbum, y "Free Bird" de nueve minutos de duración hizo el corte. Muchos ejecutivos del sello advirtieron contra poner una canción tan larga en un álbum porque no se podía reproducir en la radio. Para solucionar este problema, la banda creó una grabación separada de "Free Bird". La versión de radio duró poco menos de cinco minutos, con la instrumental reducida a solo un minuto. 



“Free Bird” funcionó a la perfección como tema de cierre del álbum, por lo que siempre fue la última canción que la banda tocaba en los conciertos. Después de la trágica pérdida de Van Zant, su hermano y compañero de banda, John Van Zant, se emocionó demasiado como para cantarla en el escenario. En cambio, la banda tocó la canción como instrumental, dejando que la multitud completara la letra.

Uno de los elementos que hacen que “Free Bird” sea tan especial es que significa algo diferente para todos los que lo escuchan. En un comentario sobre la canción en 2010, John Van Zant explicó que cada oyente siente una conexión diferente con ella. “Este niño me decía que lo usaron para su canción de graduación y no hace mucho alguien me dijo que lo usaron en un funeral. Y realmente es una canción de amor. Es uno de los pocos que ha tenido Lynyrd Skynyrd”, dijo.

Una vez que se corta la letra, la canción se deja totalmente en manos del oyente. ¿Qué emociones despierta la música? ¿Cómo crees que termina la historia? Todos pueden tener una interpretación diferente. No hay respuesta correcta. Esa es la belleza de "Free Bird".

Sacado de american song writer punto com.




2.14.2023

METRO COPILCO

 La estación del Metro Copilco es una de las más transitadas, principalmente por estudiantes de la aledaña Ciudad Universitaria de la UNAM y por habitantes del sur de la Ciudad de México. Otra de las principales características son sus coloridos murales, lo que hacen de éste un espacio cultural en sí mismo.

Debido a la cotidianidad con que se transita, a las prisas y a las aglomeraciones, son pocas las reflexiones que surgen en torno a este espacio. Sin embargo, las obras que decoran este lugar han sido reconocidas a nivel mundial.

Se trata del trabajo del maestro Guillermo Ceniceros, quien nació el 7 de mayo de 1939 en El Salto, Durango. Estudió Diseño Industrial en la Universidad de Nuevo León y, posteriormente, aprendió y trabajó con el maestro David Alfaro Siqueiros en siete de sus más importantes trabajos, entre ellos La marcha de la humanidad.


No sólo realizó los murales de la estación del Metro Copilco, también tuvo la oportunidad de plasmar su legado en la transitada estación Tacubaya. Gracias a ello, en 1999 fue nominado al concurso de Arte Mundial. Su reconocimiento le ha llevado a pintar en otros países, tales como Canadá, Chile y la ex Yugoslavia. Con motivo del Bicentenario de la Independencia de México, en 2010 donó un mural a la Cámara de Diputados.

En el lenguaje, Guillermo Ceniceros gusta de la literalidad, en su prosa y su poesía. De acuerdo con su amigo, el escritor Juan Rulfo, las pinturas de Ceniceros era la forma en que se imaginaba los paisajes de su obra Pedro Páramo –obra que probablemente sea la más sobresaliente de la literatura mexicana–.


Actualmente existen dos recintos importantes que mantienen su obra, uno es el Museo de Arte Moderno Guillermo Ceniceros, inaugurado en 1998 por el gobierno del estado de Durango; el otro es su propio estudio de arte, ubicado en la colonia Roma de la Ciudad de México.

En cuanto al mural del Metro Copilco, éste se titula El perfil del tiempo y fue creado por Ceniceros en 1999. Consta de cinco paneles de cada lado y cubre ambos andenes del metro, así como los cubos de las escaleras. En ellos se retrata:

•Prehistoria

•Culturas madres



•Grandes imperios

•Mesoamérica



Asimismo, se reproducen algunas obras de arte de autores consagrados como Pablo Picasso y Leonardo Da Vinci. De acuerdo con el autor, el motivo de la obra es que los usuarios del Metro puedan contemplar el pasado de la humanidad como un viaje que los ha traído hasta el presente.

Sacado de mexico desconocido.

Feliz día del amor y la amistad y así.




2.13.2023

LUNES CULINARIO: GOULASH

 Unas pocas millas antes de que el Danubio llegue a Budapest, el río gira hacia el sur, fluyendo paralelo a uno de sus afluentes más poderosos, el Tisza, a unas 70 millas al este. Entre ellos se encuentra el corazón de la Gran Llanura Húngara. Sin barreras naturales, esta pradera salvaje fue durante la mayor parte de la historia un paso de guerreros: primero los hunos, luego los mongoles y más tarde los turcos, quienes la ocuparon durante 150 años hasta que finalmente fueron expulsados ​​en 1699. A lo largo de la tensa zona fronteriza, dejaron un legado culinario: cafés y confiterías, la masa fina que ahora se conoce como strudel y plantas de chile. Recientemente introducidos de las Américas, probablemente de México, los chiles tenían flores delicadas y bayas huecas que maduraban de verde a tonos de amarillo y rojo. Los nobles las cultivaban como plantas ornamentales en sus jardines amurallados, de donde gradualmente se dirigieron a las huertas de los campesinos. A fines del siglo XIX, los húngaros habían creado nuevas variedades de chiles, encontraron formas de procesarlos y crearon su especia definitoria, el pimentón. Espolvoreaban el polvo rojo sobre pan y manteca, o sobre queso fresco, lo añadían a su salami, lo introducían en sus sopas de pescado de río y lo usaban en abundancia en su nuevo plato nacional, el goulash.


La invención del goulash comenzó con uno de los grupos más humildes de la sociedad húngara, los vaqueros, según el distinguido etnólogo húngaro Eszter Kisbán. Grupos de cinco o seis hombres solteros, con sus perros y un par de caballos para tirar de su carro de suministros, pasaban meses o incluso un año en las llanuras cuidando ganado gris alto y delgado con largos cuernos hacia arriba. Cocinaban ellos mismos en grandes calderos colgados de un tronco sostenido por postes sobre un fuego abierto, utilizando suministros simples y no perecederos: mijo, manteca de cerdo, tocino, cebollas, sal y, a veces, pimienta negra. Si uno de los animales moría o era sacrificado, los pastores se daban un festín con un plato raro de carne fresca, un guiso simple hecho al dorar la carne en manteca de cerdo y cebollas, agregando agua y, si estaba disponible, pimienta negra. En algún momento, comenzaron a sustituir la pimienta por chiles rojos secos, molidos en trozos grandes, de los huertos familiares. En los pueblos, algún innovador desconocido había redescubierto lo que ya se sabía en las Américas, que los chiles se podían secar, aplastar con los pies y machacar en un mortero. A finales del siglo XVIII, los viajeros comentaban este plato campesino tosco y especiado que dejaba un agradable calor en el estómago. Dado que el término húngaro para pastores eragulyás , los viajeros llamaban a esta carne de pastores, o gulyás hús.

Pues bien amiguitos, hoy prepararemos Goulash que como ya vimos es uno de los más antiguos guisos de carne que existen. Este guiso se prepara a base de carne de res y cebolla, pero su ingrediente característico es la paprika. Existen muchas variedades de goulash y puede prepararse con otros tipos de carne, pero siempre conserva ese sabor típico.


En esta ocasión, te traemos una rica receta de goulash húngaro, sencillo de preparar pero delicioso. Este goulash de carne cuenta con ingredientes fáciles de encontrar en casa, así que es un guiso casero para cualquier comida con o sin invitados.

Los ingredientes que necesitaremos son los siguientes:

 500 gramos de carne de res cortada en cubos, le dices al de la carnicería que te la corte en cubitos, la carne.

 3 tomates

 2 cebollas blancas

 1 pimiento rojo

 1 diente de ajo

 1 zanahoria

 4 cucharadas soperas de harina

 1 pizca de sal

 1 pizca de paprika (pimentón dulce). La venden en la walmart (como dicen los poshos).

 1 pizca de pimienta

 

Lo primero que debes hacer es alistar todos los ingredientes. Recuerda que puedes pedir en la carnicería que te corten en cubos la carne de res, y si no te gusta la carne de res puedes hacer el gulash carne de cerdo o carne de pollo.

En un plato aparte, ponle sal y pimienta a la carne y cúbrela con harina con el fin de espesar luego el goulash.

En una olla bien caliente con un poco de aceite de oliva y a fuego alto, cocina la carne hasta que se vea un poco dorada, luego resérvala en un plato aparte.

En la misma olla, cocina la cebolla y el pimentón cortado en cubos finos junto con la zanahoria pelada y cortada en rodajas también finas. Añade también el ajo a este sofrito y cocina durante 5 minutos a fuego igualmente alto.

Agrega los tomates rallados para obtener el jugo, junto con una cucharada de paprika o pimentón dulce, y sigue cocinando el goulash húngaro a fuego alto por 5 minutos más.

Después, para seguir con la preparación de esta carne en goulash, agrega de nuevo la carne, una taza de agua, tapa la olla y cocina durante 25 minutos a fuego medio. Rectifica sabor con sal y pimienta.

Sirve y degusta este delicioso goulash húngaro en el almuerzo o en la cena, si lo deseas puedes acompañar con papas al vapor, asadas o arroz blanco.

Y listooooooo, ya pueden comer como verdaderos húngaros de hungaria. (Es una broma, bachapala, todos sabemos que se dice Hungría). Disfruten su chingadera que hicieron y nos vemos en la próxima.

 Smithsonianmag punto com y de recetas gratis punto net




2.11.2023

Nota sabatina

 


Que onda esos que me len 

Yo soy bien mexicana bla bla bla pozole bla bla bla chilanga bla bla ...
Etcétera 

En ese tenor de ideas y siguiendo con la línea del amor a mi México, he de decir que una de las cosas que más me gusta de todo el folklore nacional es su música. Ese mariachi que te enchina la piel, esos sones que te hacen querer bailar. Hoy escribiré de una melodía que me remonta a mi tierna infancia, allá en la hermosa Morelos, la ciudad de la eterna primavera. Recuerdo vagamente un comercial donde se mostraban los paisajes de todo México, con este huapango como música de fondo. El escucharlo es transportarme inmediatamente a mi lugar feliz, es euforia y buena vibra, dicha en mi corazón.

Pues bien, el Huapango de Moncayo, conocido como el segundo Himno Nacional, es una obra sinfónica del compositor mexicano José Pablo Moncayo, estrenada en 1941 que se ha distinguido por su belleza y representatividad nacional.

Sin más, les dejo diez datos buena ondita de esta hermosa obra y su autor:

1. El estreno de la obra fue un 15 de agosto de 1941 en el teatro del Palacio de Bellas Artes.

2. Fue interpretada por la Orquesta Sinfónica de México y dirigida por el maestro Carlos Chávez.

3. Chávez fue quien solicitó el Huapango a José Pablo Moncayo.

4. Carlos Chávez mandó a Moncayo a realizar una investigación a Veracruz. El artista que trabajó como pianista en cafés y estaciones de radio para sostener sus estudios llegó al puerto de Alvarado para encontrarse con la fiesta del Fandango, en donde encontró la inspiración y bases para el Huapango.
5. La obra está basada en los sones veracruzanos Siqui sirí, El Balalú y Gavilancito.

6. El Huapango se ha utilizado para la publicidad, en anuncios de Ferrocarriles Nacionales, Pemex, y Grupo Modelo.

7.- El autor José Pablo Moncayo nació dentro de una familia humilde en Guadalajara, Jalisco, el 29 de junio de 1912, y murió el 16 de junio de 1958 en la Ciudad de México. Sus restos descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres de la capital.

8. El compositor era partidario de las texturas, los olores de la naturaleza y el campo. Fue un montañista aficionado que frecuentemente escalaba el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl, y el Pico de Orizaba, y en sus obras buscaba los paisajes mexicanos. 

9. Estudió piano con Eduardo Hernández Moncada; y de parte de los maestros Carlos Chávez y Candelario Huízar recibió una instrucción sólida en el ámbito de la composición.

10. Otras obras destacadas de Moncayo son La mulata de Córdoba, Muros verdes, Cumbres, La Sinfoneta y el Homenaje a Cervantes.

“Huapango es una brillante obra de juventud realizada por Moncayo a la edad de 29 años, su brillo fue tal que opacó al resto de su producción. Cuando se escuchó por primera vez tuvo un éxito inmediato. Meses después de su primera interpretación Carlos Chávez la llevó de gira por Latinoamérica y lo convirtió a finales de siglo XX en el best seller de la música clásica mexicana”, dice el director orquestal Armando Torres Chibrás, citado por Conaculta
Cortesía de señorita tlacuache