Mostrando las entradas con la etiqueta consulta ciudadana. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta consulta ciudadana. Mostrar todas las entradas

8.02.2021

Fracasó la consulta popular: solo participó entre 7 y 7.74%, según conteo del INE

El conteo rápido del Instituto Nacional Electoral (INE) arrojó que el porcentaje de participación osciló entre el 7.07 y el 7.74 por ciento.

Para que la consulta fuera vinculante se necesitaba que el 40 por ciento de la lista nominal participara en el ejercicio.





En tanto, respecto al resultado de la votación, entre el 89.36 y el 96.28 por ciento votaron por el “Sí”, es decir, para investigar crímenes cometidos por los titulares del Ejecutivo en los sexenios pasados. Mientras que entre el 1.38 y el 1.58 por ciento votaron por el “No”, según el conteo rápido del árbitro electoral.

Los votos nulos, por otra parte, oscilan entre el 2.19 y el 9.21 por ciento.

El Instituto detalló, previamente, que de las 57 mil 077 mesas receptoras programadas para la consulta popular se instalaron 57 mil 014 (lo que representa el 99.98 por ciento).

Asimismo, el organismo señaló que al corte de las 16:00 horas (horario del centro del país) se habían reportado un total de 476 incidentes, de los cuales cuatro se trataron de inutilización de boletas antes de las seis de la tarde, por parte de funcionarios de mesas receptoras de opinión.

Para que una consulta popular sea vinculante, según la Ley Federal de Consulta Popular, se requiere que la participación total corresponda, al menos, al 40 por ciento de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores. Solo en este caso los poderes Ejecutivo y Legislativo federales, así como las autoridades competentes, iniciarán las acciones legales correspondientes con el resultado.

“Cuando el informe del Instituto indique que la participación total en la consulta popular corresponda, al menos al cuarenta por ciento de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores, el resultado será vinculatorio para los poderes Ejecutivo y Legislativo federales, así como para las autoridades competentes, y lo hará del conocimiento de la Suprema Corte, la cual notificará a las autoridades correspondientes para que dentro del ámbito de su competencia realicen lo conducente para su atención”, señala el Artículo 64 de la Ley Federal de Consulta Popular.

La pregunta que contestaron los ciudadanos en la papeleta este domingo fue la siguiente: ¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?

Dado que no se alcanzó el mínimo de la votación, la consulta no será vinculante, esto es: no se llevarán a cabo las acciones legales encaminadas al enjuiciamiento de políticos.


Y ustedes, votaron? Por el si o por el no? Yo no lo hice, no quise participar de este ejercicio ciudadano simple y sencillamente porque no es necesario, y si, si quiero juicio en contra de los ex presidentes.


Saludos,

-Brion

10.18.2018

Consulta simulada - By Caton


Perversa. Ese calificativo iba a aplicarle yo a la consulta de López Obrador sobre el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México. Me pareció, sin embargo, que el adjetivo hacía demasiado honor a lo que no es sino una farsa. Tacharla de perversidad era dignificarla. En su lugar hallé otro epíteto mejor: idiota. Sé que la palabra es dura. No forma parte de mi vocabulario, y apenas la habré usado alguna vez. Pero no encontré vocablo que mejor cuadre a una acción que no sólo es improcedente desde todos los puntos de vista, sino que además se ve engañosa y falsa. La forma en que la pregunta objeto de la consulta se plantea es burdamente tendenciosa.

Quienes la hacen presuponen que aquellos que la responderán son necios e ignorantes, y caerán en la trampa contenida en la interrogación, cuya respuesta se sugiere mañosamente en el planteamiento mismo. Un grave error comete AMLO con esta insidiosa maniobra que lo muestra como un político que por medios tortuosos busca imponer su voluntad disfrazándola de la voluntad del pueblo. Hagamos a un lado el argumento, ya muchas veces esgrimido, de que el asunto que se plantea en la consulta es altamente técnico, tanto que difícilmente puede opinar sobre él, con bases fundadas, el común de la gente. Lo que irrita es la simulación; la evidente parcialidad de la inmoral encuesta; la manipulación de los asuntos públicos por parte de un político que ha prometido honestidad y que en esta particular cuestión actúa en forma deshonesta. Malos tiempos aguardan al País si López Obrador persiste en su actitud autoritaria, prepotente y de rechazo y hostilización a la crítica. 

Vamos a ver en qué para este mentiroso ejercicio que más parece onanístico que democrático… Daré salida ahora a una breve sucesión de cuentecillos cuyo objeto es aligerar el ánimo de la República después de la anterior perorata, ciertamente aspérrima e iracunda… 

Un amigo de Babalucas le presentó a su hermano músico: “Toca en la sinfónica. Viola”. “Debe decidirse –sentenció el badulaque–. Los dos ejercicios son incompatibles”… En el cuarto 110 del popular Motel Kamagua la linda chica observó con extrañeza que su galán tenía húmeda la nariz. Explicó él: “Es que esta noche voy a hacerlo de perrito”… 

Nos encontramos en Dodge City, uno de los más salvajes pueblos del Salvaje Oeste. El villano, torvo individuo de cabello negro, bigote negro, traje negro, sombrero de copa negro y –afuera– caballo negro, está abusando de la linda Lily Mae, cuyo padre no quiso venderle su rancho. En medio del trance exclama Lily Mae con entusiasmo: “¿Y a esto llaman ‘un destino peor que la muerte’?”… 

El perro de don Leovigildo se llamaba Almirante. Tan  sonoroso nombre tenía explicación: el caniche era blanco, negro, amarillo, gris, leonado y pardo. Decía su dueño: “Al verlo todos se almiran”. El Almirante era muy inteligente, lo cual nos enseña a no juzgar a nadie por su pelaje. Don Leovigildo le colgaba al cuello una canasta con una moneda de 10 pesos y el can iba a la calle y le traía el periódico. Cierto día el señor no tuvo moneda fraccionaria, de modo que puso en la canasta un billete de 50 pesos, seguro de que el vendedor le enviaría en ella el cambio. Sucedió que en esa ocasión el perro tardó en regresar. Don Leovigildo lo esperó media hora, tres cuartos de hora, y ni luces del animalito. Salió, pues, a buscarlo. No tardó en dar con él: estaba en el cercano parque refocilándose con una perra callejera. “¿Qué haces, Almirante? –le preguntó estupefacto–. ¡Jamás habías incurrido en esta anómala conducta!”. Respondió el perro sin suspender su acompasado in and out: “Es que siempre me dabas nada más lo del periódico”… FIN.

Tomado de la columna diaria de Don Armando Fuentes Aguirre "Catón"