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6.15.2016

De trastornos de sueño y consejos.

Un día, en uno de mis largos períodos de insomnio, acompañé a alguien a una pequeña clínica, ahí me encontré publicidad de un laboratorio de una medicina para conciliar el sueño, y tenía varios consejos, no los recuerdo todos, pero les dejo los que recuerdo, he aplicados y me ayudaron bastante:


  • Fija una hora para irte a la cama, al principio no tiene que ser temprano, tiene que ser realista, escoge una hora cercana a la hora que normalmente duermes, por ejemplo: una de la mañana.
  • No tengas actividades en la cama, al menos dos horas antes de la hora fijada, lo que incluye leer, ver tele o coshar (en el sillón también se puede hacer)
  • No tengas actividad que te mantenga despierto después de la hora fijada, como poner una película de dos horas cuando falta una hora para tu sueño, o pintar la casa, o ponerte a bailar... la idea es que vayas asumiendo que se acerca el momento de descansar.
  • La obvia: no cenes pesado. Eso de no comer nada dos horas antes de dormir es un mito, pero cuando andas con insomnio lo mejor es no cenarte una brontoburger al menos dos horas antes de tu hora fijada.
  • Mantén tu habitación limpia y ordenada, y no, no es bueno que la ordenes en la noche, eso tiene que ser temprano. Ah, sí, también sirve tener una pijama limpia y cómoda.
  • Si igual no puedes dormir, levántate de la cama, no des vueltas, pon un disco que ya conozcas, que te guste, de música que no te vaya a etsitar mucho, también se vale ver una película en tele, no en celular; una tranquilona que ya conozcas. Y en cuanto sientas que llega el sueño, apaga todo y regresa a la cama.




Cortesía de Null

2.09.2016

TOC y la cuestión moral.

Paseando por la red e indagando con respecto a un pequeño (pequeñísimo) trastorno que sufro encontré este estudio y me resulto un tanto interesante. Se los dejo.




Investigadores del Hospital de Bellvitge en Barcelona, en colaboración con expertos del Hospital del Mar y la Universidad de Melbourne (Australia), han comprobado que los pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo, conocido como TOC, poseen una mayor sensibilidad moral.

“Ante un problema de tipo moral, las personas que sufren dicho trastorno de la ansiedad muestran de forma significativa una mayor preocupación”, explica a SINC Carles Soriano, investigador del hospital catalán y uno de los autores del trabajo publicado en los Archives of General Psychiatry.

Mediante técnicas de resonancia magnética funcional, los expertos estudiaron las bases neurofuncionales de esta mayor sensibilidad moral. Así, se midieron las activaciones cerebrales de un grupo de 73 pacientes con TOC y 73 controles sanos ante la presentación de diversos problemas morales, en las que los sujetos debían optar entre dos alternativas de consecuencias muy negativas.

Por ejemplo, se les planteó el dilema del bebé que llora, clásico en las clases de filosofía. Se situaba hipotéticamente a los participantes en una guerra en la que soldados enemigos acechan su aldea y todos los vecinos se esconden en un sótano en el que hay un bebé que empieza a llorar. Si alguien no le hace callar, los soldados les descubrirán. ¿Sería lícito ahogar su llanto, con riesgo de asfixiarlo, para salvar a todos los demás?

“Las activaciones cerebrales mostradas ante esta cuestión moral se compararon con las mostradas ante elecciones triviales, como elegir entre el campo o la playa para pasar un fin de semana”, apunta Soriano.


Los resultados verificaron que los sujetos con TOC sufren una mayor activación que los controles durante las situaciones de dilema moral en regiones de la corteza orbitofrontal, especialmente en su parte medial, una región relacionada con los procesos de toma de decisiones y con el desarrollo del sentimiento de moralidad.

“Estos datos permiten por primera vez objetivar la existencia de disfunciones cerebrales relacionadas con alteraciones en cogniciones complejas, como el sentimiento de moralidad”, continúa el investigador catalán. “Esto nos permite profundizar en la caracterización de los mecanismos cerebrales alterados en el TOC”.

Compulsiones para la ansiedad

El TOC se caracteriza por pensamientos persistentes, denominados obsesiones, que producen temor o preocupación y por conductas repetitivas, denominadas compulsiones, dirigidas a reducir la ansiedad asociada. Afecta al 2% de la población.




Se pueden diferenciar distintos tipos de pacientes afectados. “La mayoría se caracteriza por obsesiones de contaminación y compulsiones de limpieza, o por dudar de haber realizado correctamente algunas acciones importantes, como cerrar la llave del gas, lo que les lleva a comprobar reiteradamente si han realizado dichas acciones”, cuenta Soriano.

Existen además otros tipos de obsesiones y compulsiones, como las que presentan los pacientes que necesitan que los objetos de su alrededor estén perfectamente ordenados y en simetría, o las que presentan los pacientes que acumulan diversos tipos de objetos de los que no pueden desprenderse.





Por último, hay también pacientes con pensamientos involuntarios e indeseados de tipo sexual o religioso, que dudan de haber realizado algún tipo de conducta sexual no aceptable para ellos o de haber blasfemado. “Este último grupo de pacientes se identifica precisamente por ser de lo que presentan un mayor grado de hipersensibilidad moral”, concluye el investigador.



Cortesia de Sabi 


Referencia bibliográfica:

Ben J. Harrison; Jesus Pujol; Carles Soriano-Mas; Rosa Hernández-Ribas; Marina López-Solà; Hector Ortiz; Pino Alonso; Joan Deus; José M. Menchon; Eva Real; Cinto Segalàs; Oren Contreras-Rodríguez; Laura Blanco-Hinojo; Narcís Cardoner. “Neural Correlates of Moral Sensitivity in Obsessive-Compulsive Disorder”.Arch Gen Psychiatry 2012; 69(7):741-749.