lunes, 24 de diciembre de 2018

Estamos en la vida, sin estar presentes. Cap I La planificación.

No es que la gente no quiera, es que no sabe. Es lo que constantemente responde mi mente cuando veo infinidad de tonterías random que comete el mexicano promedio. México es un país invaluable por su riqueza cultural, gastronómica, etnoambiental. Sin embargo, somos un fracaso en deportes, política, desarrollo económico y calidad de vida, ¿por qué? Que si los españoles y la conquista, la religión arraigada, el alto consumo de carbohidratos y la ingesta de poca proteína, etc. Ustedes que son más perspicaces y analíticos ya deben de tener una idea clara de porqué al mexicano le va como le va.

El fin de semana veía un videblog de unos austriacos que estuvieron en mi ciudad y realizaron un vídeo acerca de qué hacer y que no en mi pueblo. Además del tradicional no bebas agua del grifo y trata de no llamar la atención hicieron algunas reflexiones bastante interesantes, no solo de mi aldea, sino de la experiencia de estar y vivir días dentro de la cotidianeidad de México (como país) y si bien reconocían que la diversidad es el atractivo más imperante, algunos aspectos peculiares como la puntualidad y la falta de cumplimiento de acuerdos saltaron como parte de sus observaciones y recomendaciones para sobrevivir a México.



Y repito, no es que la gente no quiera, es que la gente no sabe realizar un proceso complejo de la mente como es planear. La cultura mexicana en sus orígenes tiene uno de los objetos más fascinantes que se pueden encontrar en la conformación de las sociedades, el calendario azteca y la noción del tiempo. ¿Cómo es que entonces nos convertimos en un pueblo con tanta dificultad para planear? ¿cómo olvidamos lo que ya estaba y que supone un desarrollo social e intelectual de alto nivel como el planear?

Gente en las salas de abordaje de aviones preguntando que, si para determinados países se requiere visa, no sabemos planear.
Personas llegando a una entrevista de trabajo sin ninguna hoja de vida o solicitud de empleo, no sabemos planear.
Una de las tasas más altas de natalidad entre madres adolescentes, definitivamente no sabemos planear.

Mi experiencia en la vida es que cualquier proyecto importante que desees para tu vida requiere de organización. El éxito no es producto del azar, porque cuando se junta el deseo con la disciplina y la planeación las cosas en verdad suceden.

¿Cómo planean su vida?