sábado, 10 de febrero de 2018

Muere Gabriel, el niño cuyo padre se tatuó una cicatriz idéntica a la suya

Gabriel Marshall, el niño que luchó contra el cáncer de cerebro, murió la mañana del viernes pasado. Su caso se dio a conocer con la imagen de su padre Josh Marshall con el tatuaje de la cicatriz de la operación contra un tumor cerebral que se hizo viral hace dos años.


La fotografía de Gabriel y Josh recorrió las redes sociales del mundo dos años atrás y en la que ambos mostraban dos cicatrices idénticas en la cabeza: la del niño, que era real; la de su progenitor, era un tatuaje.
En ese entonces Josh dijo a los medios de comunicación que no le gustaba que se llamara a sí mismo un monstruo y que tatuarse la cicatriz fue la forma en la que le enseñó a su hijo que no tenía que sentir vergüenza por una marca en la cabeza.
Lamentablemente a seis meses de la cirugía el tumor cerebral volvió y para arrancarle la vida lentamente.
Gabriel, de siete años en ese entonces, luchaba contra un extraño tumor cerebral que le habían diagnosticado en 2015 y que terminó con su corta vida el pasado 2 de febrero.
La triste noticia fue compartida por su padre en una publicación de Facebook en la que escribió que “Gabriel se había ganado sus alas”.




Josh compartió en la red social varias fotos de su hijo, junto a un texto de despedida en el que narra cómo fueron los últimos momentos de Gabriel.



“Ni siquiera puedo empezar a describir exactamente cómo me siento. Tengo el corazón roto, no solo estoy perdiendo a mi hijo estoy perdiendo a mi mejor amigo. Gabriel estaba con mucho dolor la última semana y media. Los días que pasaron fueron absolutamente un infierno!
“Gabe me dijo unos días antes de ‘Papá, mi vida apesta’ y no podía estar de acuerdo con él”, describió en el post.
A causa de la enfermedad se levantó sin ganas, pero el reencuentro con un amigo camino al médico lo hizo animarse y pidió que lo llevaran a la juguetería.
Fue camino a casa, tras haber comprado una pistola de juguete y una muñeca para su hermana, cuando Gabriel empezó a sentirse cansado.
Se quedó dormido en el coche recargado en el hombro de su hermana, cuando su padre fue a despertarlo, no abrió los ojos. Gabriel se quedó dormido para nunca más despertar.
Gracias, Gabriel por darme un último regalo… ¡Ese día increíble que vivirá en mi memoria para siempre! ¡Te amo mi hermoso bebé!”, escribió Josh a modo de despedida.