lunes, 20 de mayo de 2019

Nota Especial - El Complejo de David

El Complejo de David

Esa tendencia compulsiva e irracional de numerosas personas a descalificar moralmente a los que aparentemente son más grandes, fuertes o inteligentes que ella.



El acomplejado, con esa única motivación de que el otro le supera en alguna de sus medidas, le percibe corno adversario y actúa respecto a él como si tuviera motivos para descalificarle o desconsiderarle. empequeñecerle en cualesquiera de sus posibles virtudes y, si llegase el caso. romperle la cabeza con lo primero que encuentre más a mano y, como David frente a Goliat en el famoso episodio bíblico, arrogarse la fama -ya para siempre en nuestra Civilización- de su arrojo. habilidad y sentido de lo justo al derribar al gigantón de una sola pedrada.

Como todos los complejos, es un exceso o desequilibrio reaccionan que pudo tener su justificación en algún momento evolutivo de nuestros antepasados primitivos y que. por su notable extensión en el actual momento de nuestra evolución social, puede considerársele como una “socioneurosis'" -la cual, seguramente. tiene su justo origen histórico en los abusos, Igualmente excesivos e injustificados, de Goliat- es decir, "los Goliats” de este mundo.

En el actual momento de nuestro desarrollo espiritual y cultural, este comportamiento envidioso y gratuitamente descalificador puede considerarse, simplemente. como un rasgo de mala educación que debería reprimirse en público y condenarse en privado.

En el aspecto individual. el complejo de David se nutre del rechazo, consciente o involuntario. de las cualidades del otro; es decir. del exceso de competitividad o envidia, surgida de las desigualdades entre las personas, vivencias por el desfavorecido como injustas, como inadmisibles. En la relación interpersonal, las inevitables diferencias de preparación cultural, capacidad intelectual, atractivo físico o simplemente estatus, tienden a verse como mero oportunismo por parte del que se considera en desventaja.

Herencia. raza, país. nación, victoria política, "'carambola" u ocasión favorable oportunamente aprovechada, son las muletillas racionales con las que el inferior consigue neutralizar moralmente su desventaja frente al otro, vivenciado como insoportable adversario.

En cualquier caso, no parece mentalmente muy higiénico aprobar el rencor sistemático hacia el vecino -o el cuñado. o el primo, o el colega profesional- desde el argumento de que tiene mejor posición económica os acial que nosotros. O quitar la razón a un contertulio "porque es estudiadlo y sabe más cosas" O minimizar el mérito de una brillante carrera artística, profesional o deportiva, “porque su papá le puso la empresa”, “porque pagó para estar en ese lugar”, “porque al muchacho le dieron una beca” …

Más información, picándole a la siguiente liga.

Cortesia de Lucho Portuano: