jueves, 11 de abril de 2019

Jueves de Lumbreras - Curiosidades de “El Principito”


“Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres”.
Antoine de Saint-Exupéry

Mis queridos corderitos,

Permítanme dar inicio este JL con las siguientes preguntas:

¿Han leído El Principito? ¿Cuál es su frase favorita del libro?

La pregunta que da pie a este fino post viene a cuento debido a que hace unos días se cumplieron 76 años de esta, la obra más conocida del escritor y aviador Antoine de Saint-Exupéry. Como breve homenaje a la que es considerada como una de las mejores obras literarias de todos los tiempos, les comparto algunos datos interesantes tanto del libro como de la vida del autor:

De sangre aristócrata y reconocido piloto

Antoine Marie Jean-Baptiste Roger Conde de Saint-Exupéry era el nombre completo del autor del Principito. El título nobiliario lo debe gracias a su familia, proveniente de la aristocracia francesa. Como aviador y pionero de la aviación moderna, participó en diversos vuelos e inclusive tuvo (como veremos más adelante) una participación menor en la Guerra Mundial.




Su vida en Latinoamérica
A finales de 1928, con 28 años de edad, se trasladó a Argentina, en donde fue nombrado director de "Aeroposta Argentina" una empresa dedicada a prestar servicios aéreos. En Sudamérica conoció a la que a la postre sería su esposa, la escritora y artista salvadoreña Consuelo Suncín.




Vida como aviador y accidentes

Su labor como piloto estuvo dominada por una serie de desventuras y accidentes de gravedad. Por principio de cuentas, tuvo una participación poco significativa en la Segunda Guerra Mundial como miembro de un escuadrón de reconocimiento aéreo francés. Antes de eso, en las vísperas del año nuevo (el 30 de diciembre de 1935 para ser exactos) tuvo un aterrizaje forzoso en el desierto del Sahara. Esta experiencia le sirvió de inspiración para su libro "Tierra de hombres", libro de corte biográfico que les recomiendo ampliamente. En el se relata que el autor estuvo varios días vagando por el desierto, malherido y con escasos víveres hasta que fue rescatado.

Las ilustraciones del libro

Efectivamente, además de escritor y aviador, Saint- Antoine estudió (por breve tiempo) arquitectura en la École des Beaux-Arts, de allí que no deba sorprendernos que haya sido el mismo el autor de las ilustraciones de El Principito.

El Pequeño Gran Jefe

Para pasar el mal trago que ha dejado la noticia de una edición en "lenguaje incluyente" (esa aberración lingüística que lejos de lograr equidad entre géneros lo único que hace es mancillar y denigrar la lengua castellana) sepan que en el año 2014 fue presentada una versión de "El Principito" en otomí. Como no existe una traducción literal de dicho término, la obra fue intitulada como "Ra zi ts'unt'u dängandä" cuya traducción más cercana (no se preocupen, aprendí otomí con la señorita Free) sería "El Pequeño Gran Jefe".


Billetazos

Si son ustedes aficionados de la notafilia (como el putarraco de @Kool-Aid), sabrán que hace algún tiempo se imprimió una edición especial del billete de 50 francos en honor a Antoine. En la cara principal del billete de marras, figura el rostro del autor, una figura del Principito en su asteroide y una boa devorando un elefante (tatuaje de moda entre las únicas y detergentes).

Homenajes astronómicos
La astronomía, esa bella ciencia que se dedica al estudio de los cuerpos que habitan la inmensa bóveda celeste, ha rendido varios homenajes a El Principito, entre los que destaco los más relevantes:

  • Un asteroide descubierto en 1975 fue nombrado 2578 Saint-Exupéry, en honor al escritor.
  • Un asteroide descubierto en 1993 fue nombrado 46610 Bésixdouze. Traducido al español, sería B-seis-doce, en honor al asteroide B-612, donde vivía el Principito.
  • En 2003, la luna de un asteroide recibió el nombre de Petit-Prince, en honor al libro.
  • En 2019, en el blog del Birongas fue publicado el post “Curiosidades de El Principito”, en honor a la vida y obra de Antoine de Saint-Exupéry.

Parque de diversiones

Hace un par de años, en el 2014 para ser exactos, se inauguró en Ungersheim, Francia un parque temático dedicado a El Principito, en el cual es posible viajar en un globo aerostático, abrazar zorros y corderos y ver proyecciones en 3D.

Si sus planes para Semana Santa se reducen a beber como cosacos y ver a su malandro local personificando a un carpintero revoltoso que fue crucificado hace miles de años, no estaría de más que le echen un vistazo a la página del parque de diversiones y se lancen a CHASM Francia: https://www.parcdupetitprince.com/en/




Trágico desenlace

El 31 de julio de 1944, durante una misión de reconocimiento, desapareció la aeronave en la que viajaba nuestro homenajeado. Tan solo un par de días después de la desaparición, un cuerpo enfundado en un traje de la Fuerza Aérea de Francia fue hallado al sur de Marsella, se presumió que era del autor y se enterró meses después.

Este, uno de los grandes misterios literarios de la historia reciente tuvo una vuelta de tuerca en septiembre de 1998, cuando un pescador francés halló una pulsera de plata con el nombre del autor y de su esposa. Finalmente, en mayo del año 2000 fueron encontrados los restos del que, años después, se confirmaría fue el avión en que viajaba Antoine aquel trágico 31 de julio de 1944.

Y bien, ¿qué opinan sobre esta oda a la literatura? Los leeré, como siempre, con gran interés.

PD. Para @Leelo:

Atentamente,

Bruno.