sábado, 23 de febrero de 2019

Y tu, eres amigo o pariente del diablo?

¡Basta de hipocresías Francisco! ¡Tú sabes que ningún diablo existe!




A Jorge Mario Bergoglio, alias papa Francisco, le encanta jugar con la inteligencia de la gente, con sus frasecitas fingidas que van más allá de cualquier cinismo e hipocresía. Desde octubre del año pasado está diciendo que “el diablo” es el culpable de los escándalos de abuso sexual cometidos por curas, obispos y cardenales, bajo la vista complaciente de la Iglesia Católica. Tuvo el descaro de decir en aquella ocasión, que “El diablo está vivo, goza de buena salud y está haciendo horas extra para erosionar a la Iglesia Católica”. Y ahora sale diciendo que "Quienes se pasan la vida acusando (a la Iglesia) son amigos, primos, parientes del diablo." – ¿Qué es esto?, ¿un chiste de asqueroso gusto?

¿Cómo es capaz de defender con esta payasada una institución tan corrupta como la que él mismo dirige, como si no estuviera enterado de nada de lo que pasa? Él mejor que nadie está consciente de toda la actividad mafiosa desarrollada en la historia reciente dentro del Vaticano, con sus casos de lavado de dinero mal habido, misteriosos asesinatos, inversiones sucias y fraudulentas, pero sobre todo, de la que pareciera ser infinita cantidad de casos de abuso sexual cometidos en todo el mundo por sus subalternos, bajo la total protección del Vaticano.

E insiste en echarle la culpa al “diablo”, apenas un día antes de que comience en el Vaticano la cumbre antipederastia que reunirá a 190 obispos, religiosos y otros expertos, para ver entre todos como “le limpian la cara a la Iglesia”. Pero ellos son los mismos protagonistas y cómplices de estos crímenes. El mismo Francisco no dudó en declarar “santo” el 27 de abril de 2014, a Karol Wojtyla, alias Juan Pablo II, quien durante casi 27 años de pontificado, se dedicó a evitar que los clérigos pederastas fueran juzgados, sin hacer caso de las continuas denuncias. Todo el mundo supo de su descarada protección a Marcial Maciel, reconocido pederasta, violador de mujeres y drogadicto. Ahora sabemos que todos los papas desde 1943, Pío XII, Juan XXII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI y el actual, Francisco, estuvieron enterados de todas las fechorías de Maciel. Y a pesar de que en 2013 las víctimas de los abusos de Maciel se opusieron a la canonización de Juan Pablo II, y de que la ONU había solicitado información al Vaticano, Francisco siguió adelante con el proceso de canonización de su ex-capo.

Bajo la protección de Francisco también, vive gozando del exilio diplomático del Vaticano su antecesor Joseph Ratzinger, alias Benedicto XVII, principal cómplice de Wojtyla, a quien sólo la inmunidad política pudo salvar de las acciones legales emprendidas en su contra en 2012, por las víctimas de curas pedófilos de Alemania, Estados Unidos, Holanda y Bélgica, con el apoyo de la ONG Center for Constitutional Rights.

También sabemos ahora que el Vaticano siempre ha estado al tanto de monjas abusadas sexualmente por sacerdotes y obispos en Asia, Europa, América del Sur y África, incluyéndose casos de esclavitud sexual, y el mismo Francisco lo ha admitido, y hasta reconoció que Benedicto XVI se vio obligado a cerrar una congregación de monjas que estaban siendo abusadas por curas. Como también sabemos que en 2014, un grupo de mujeres amantes secretas de curas, enviaron a Francisco una carta solicitándole audiencia para que la Iglesia resuelva su situación.

Y Francisco, en vez de mostrarse avergonzado por todo esto, y de agradecer honestamente cualquier información que se le entregue, ahora finge no saber nada, y sale diciendo que sólo se trata de una conspiración del “diablo”, un personaje que él bien sabe que no existe. ¿Habrase visto mayor cinismo?

Tomado de aquí.