jueves, 21 de febrero de 2019

Jueves de Lumbreras - El libro más robado del mundo y otras curiosidades




“Algo digno de tenerse es algo digno de robar”


William Claude Fields



Mis queridos cleptómanos,


¿Alguna vez se han robado un libro? De ser así, ¿cuál fue y por qué?

Bueno, yo sí. Era apenas un niño y en la primaria donde estudiaba había una biblioteca personalizada para cada grado; la de mi salón era particularmente bella. Al inicio de cada semana se nos encargaba tomar el libro que quisiéramos, leerlo y contar a la clase entera de que había tratado el libro de nuestra elección. Así, en una ocasión elegí uno que, siendo francos, me llamó la atención únicamente porque el nombre de la editorial era parecido a mi nombre: el libro se llamaba "Siempre", escrito por Ana Galán y de la editorial Bruño.


Ahora bien, ¿por qué, después de haberlo leído, decidí robármelo? Sencillo, la historia se me quedó grabada en la memoria y es, a la fecha de hoy, uno de los libros que recuerdo con mayor añoranza. Si tienen hijos, este libro les ayudará a conceptualizar la muerte de una forma tan bella como natural. Les dejo de tarea leer la historia y que me digan que les ha parecido.





Retomando la pregunta que encabeza este fino post, les comparto algunos datos interesantes que he encontrado respecto de los libros, bibliotecas y algo más, incluyendo, naturalmente, cuál es el libro más robado del mundo:


Las bibliotecas más antiguas





Recordarán (lo dudo) que en alguna ocasión les hablé de la Gran Biblioteca Dorada, una mítica biblioteca que se dice fue propiedad de Iván el Terrible y que tenía algunos de los textos más representativos de la historia de la humanidad.

Pues bien, mientras la existencia de dicha biblioteca probablemente nunca se pueda confirmar, en Sumeria, la región histórica de Mesopotamia se han desenterrado tabletas de arcilla que contienen textos en escritura cuneiforme, lo que ha llevado a concluir que estas constituyeron las primeras bibliotecas de las que se tenga registro.

Guardianes de la literatura


Si han leído libros (cosa improbable) como “El nombre de la rosa”, sabrán que en la historia de la humanidad los monjes han jugado un papel vital en el resguardo de las bibliotecas. Su principal labor, como guardianes de éstas, consistía en preservar, clasificar y copiar manuscritos, tradición que se prolongó durante siglos enteros.


El primer bibliotecario


Se cree que el primer bibliotecario fue un ilustre monje llamado Anastasias, que fue el principal archivero de la Iglesia de Roma en el siglo IX y que convenientemente tomó el título de bibliothecarius.

La biblioteca más grande del mundo


Si alguna vez visitan EE.UU. (claro está, de forma legal y nada de andarse drogando, practicar la zoofilia o romper tuberías mis chabelos) les recomiendo ampliamente visitar la biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Ubicada en Washington D.C., cuenta en su haber con la friolera de 164 millones de publicaciones en 450 idiomas. Antes de decepcionarse y mentarme la madre, deben saber que una parte importante de la biblioteca es de acceso restringido para funcionarios gubernamentales de alto perfil.

Bibliotecas de cuatro patas


Pónganse a pensar en lo interesante de este proyecto: en Indonesia existe una biblioteca móvil cuya principal característica es que los ejemplares se cargan al lomo de animales como caballos, burros e inclusive camellos y son llevados a lugares de difícil acceso. Indudablemente, una labor noble y digna de ser replicada en los lugares más recónditos de nuestra amplia geografía nacional.

Cliente moroso


¿Qué me dirían si les digo que hubo una persona que devolvió un libro prestado con apenas 221 años de retraso? Sucedió. El Padre de la Patria, George Washington, tomó prestada, en 1789, "La Ley de las Naciones" de la Biblioteca de la Sociedad de Nueva York y por alguna razón olvidó devolverlo o simplemente LVV. El libro regresó finalmente a la biblioteca en 2010.

El libro más robado

Si ustedes son de los que ven a alguien robar y lo primero que piensan es “myz rezpetos kamarada”, este dato les va a agradar. Resulta que el libro más robado de las bibliotecas es el Libro de los Récord Guinness, lo que lo convierte en un récord en sí mismo. Irónico, ¿no?

Y bien, ¿qué me dicen de la pregunta que les he planteado? Como siempre, será para mí un placer leer sus anécdotas.

PD. Les mando un beso bien tronado en el mantecón a mis niñas consentidas, @Leelo y @Xime.

Atentamente,

Su camarada, el ladrón de libros, pero no de jodidos, Bruño.