Wednesday, March 23, 2016

Cosas Absurdas de la Semana Santa.


Estas fechas de vacaciones de "Semana Santa", al ser las primeras después de Navidad, tal parece que todos estamos ansiosos de salir corriendo de la ciudad, e irnos a cualquier lado con tal de no estar en el trabajo, en la escuela o donde sea un minuto mas. Eso, aunado a que aun el clima no es muy agradable aun, hace que en ocasiones las vacaciones de Semana Santa no sean muy placenteras.

Esta lista, de  algunas de las situaciones absurdas de la también llamada Semana Mayor nos harán ver las cosas desde otra perspectiva.

Que las disfruten !!!

1. Pasar horas atascados en las carreteras.

Mira que lo sabemos, pero año tras año pasa lo mismo: las principales carreteras se atascan en la llamada “operación salida”. Coches y más coches forman la primera procesión de Semana Santa cuando todos nos empeñamos en salir de viaje el mismo día a la misma hora con destino a la casa del pueblo o algún hotelito en la costa.



2. Quejarnos del tiempo.

Como les decía al inicio, el clima aun no es muy bueno, así que es raro el año que en no llueva en Semana Santa. Y los meteorólogos avisan con tiempo, pero como la esperanza es lo último que se pierde nosotros seguimos yéndonos de viaje y dando por hecho que hará bueno. Cualquiera diría que lo hacemos solo para luego protestar por la mala suerte que hemos tenido con el tiempo…



3. Ver películas religiosas antiguas.

Parece imposible no hacerlo cuando en todos los canales de la televisión emiten películas como Los Diez Mandamientos, Ben Hur o Quo Vadis. Nos las sabemos de memoria, pero es que son perfectas para dar una siesta después de comer.



4. No comer carne los viernes.

El precepto dice que durante la cuaresma no hay que consumir carnes rojas ningún día, pero como país carnívoro que somos hemos adaptado la costumbre a nuestros gustos y nos sentimos igualmente devotos manteniéndonos lejos de ella solo un día a la semana: el viernes. El pescado y los embutidos son los reyes de la mesa ese día, que tampoco está mal.



5. Irnos de procesiones (o huir de ellas).

Olvidada la procesión de la carretera, muchos pasarán los días de Semana Santa en alguna ciudad cuyas calles se llenen de gente (cuanta más, mejor, porque más importante será lo que allí pase), de encapuchados y de imágenes religiosas. Entre los asistentes hay devotos y curiosos atraídos por el espectáculo, y después están los que dan la vuelta y huyen si se topan con una por casualidad.



6. (No) ayunar.

No se trata de pasar hambre, sino de dejar de comer aquello que nos gusta o hacer determinados sacrificios. Pero para qué engañarnos, hay un dicho que dice “el ayuno termina en el desayuno” al que no le falta razón…



7.- Volver a la oficina quemados.

Y no quemados por regresar al trabajo -que también -, sino quemados porque con el ansia de demostrar que hemos estado en la playa y nos ha hecho buen tiempo nos tumbamos en traje de bano al primer rayo de sol sin ponernos protector solar.



Así que  bueno, ya saben a lo que se exponen, si salen, háganlo con cuidado y tomando en cuenta que su seguridad es lo primero.

Si no salen, como su servilleta, disfruten entonces sus días de descanso.


-Brion