viernes, 5 de julio de 2019

Luchadores, familiares y amigos dan adiós al ‘Perro’ Aguayo

Exluchadores, amigos y familiares acudieron al funeral de Pedro Aguayo Damián, “El Perro”, una leyenda en la lucha libre, quien falleció a los 73 años de edad por muerte natural.


La funeraria donde se llevó el servicio, estuvo abarrotada y estuvieron dejando entrar a personas que querían darle el último adiós al “Perro” Aguayo.
Niños acompañados de sus padres, estuvieron entrando de manera ordenada al féretro, para darle las gracias por tantas alegrías arriba de los encordados, lo cual agradeció Khan, sobrino del “Perro” Aguayo, quien espera que la familia de la lucha libre, lo recuerde con alegría.

“Dicen que si la lucha libre tuviera una anatomía, ‘El Perro’ Aguayo sería el corazón. Los que vimos una lucha de Don Pedro, a pesar de las golpizas él regresaba, le echaba corazón, tenía entrega. Él rompió el mito de que un luchador no podía ser famoso sin máscara. Le faltó el respeto al Santo, a Blue Demon, Solitario, era un guerrero con técnica y a quien le sobraba valor”.
El legado que ha dejado “Perro” Aguayo es grande, el cual tienen que defender con orgullo cada quien desde su trinchera, así que “‘Perros del Mal’ va a seguir trabajando duro y cada uno hizo su historia de modo diferente y ahora nos despedimos de nuestro legendario Perro Aguayo. Al igual que mi padre fueron gente muy trabajadora, muy honesta y muy sincera. Escuchaba una analogía en la cual decían que si la Lucha Libre tuviera un una anatomía, sin duda el Perro Aguayo sería el corazón”.
Por su parte, José Luis Barajas mejor conocido como “El Faraón”, recordó varios momentos épicos cuando tuvo que enfrentarse al “Perro” Aguayo, al tiempo que lo reconoció como un grande de la lucha libre.
“Tenerlo de rival fue muy importante para yo poder escalonar y llegar al estrellato total. Tuve la oportunidad de quitarle el Campeonato Mundial de Peso Medio y de raparlo, eso fue lo que me abrió las puertas para ser estelarista en la Arena México. Tengo que agradecerle también el haber podido llegar y escalar.
‘El Perro’ Aguayo siempre fue una persona que me gustó enfrentar porque la gente salía complacida. Uno está obligado a que el público salga satisfecho después de una función de lucha libre. Era muy satisfactorio también ver las arenas a reventar”, señaló el gladiador.

Se desvivió en halagos hacia el “Perro”, porque aseguró “El Faraón”, dentro del cuadrilátero era una fiera, pero fuera, era un tipo con una gran calidad humana, humilde, siempre dispuesto a dar el consejo, apoyo y lo que se necesitara.
“Qué puedo decir, se va una gran persona, se va un gran deportista con el cual la verdad tuvimos encuentros muy fuertes, pero siempre lo respeté y siempre lo admiré como un gran luchador. Me da mucha pena que haya partido todavía tan fuerte, tan joven, sabía que estaba un poquito enfermo, pero la verdad no pensé que fuera tan grave la situación.
“Me uno a la pena de la familia Aguayo y lo único que deseo es que esté gozando ya de una paz espiritual ante la presencia de Dios. Que tenga por allá unos encuentros agradables con todos los demás, nada más que no me llamen a mí a referear”.