jueves, 18 de julio de 2019

MORIR DE AMOR



Hace tiempo una amiga falleció, tenia mucho tiempo de conocerla, como toda la vida, mas o menos. Nunca fuimos muy cercanos desgraciadamente.

Yo la conocí un día en la primaria, yo estaba abstraído en las pendejadas de niños cuando la vi, era una niña tan bonita… pero bueno, solo la vi.

Así pasaron los años, yo me fui a la shingada de ese pueblo y ya no supe que pasó con ella, después me enteré que tuvo 2 hijos con un chavo del que luego se separó y formo una pareja con otro chavo que la embarazó. Fueron esos días, del alumbramiento (parto para los citadinos) cuando pasó la tragedia.

Ella estaba en la ciudad dando a luz, el esposo estaba cuidándola y la dieron de alta, con su beba sana y ella bien decidieron que era momento de regresar al pueblo. El padre de ella fue por la pareja en su carrito. Salieron del hospital, el chavo iba manejando, el papá de la chava iba de copiloto y atrás venían ella con su niña recién nacida, de un día.

Al llegar a una curva de la carretera un vehículo que venia en sentido contrario invadió el carril de ellos, el chavo trato de esquivar, pero no pudo, ahí murió ella y la pequeña beba. Al padre y al chavo los llevaron de urgencia a la ciudad, pero el padre murió al siguiente día, el chavo logro salvarse. En el lugar del accidente están tres cruces que nos hacen recordarlos siempre que pasamos por ahí.

La mamá de la chava quedo viuda y sin hija, yo supongo que tendría de casada como 30 años. Los matrimonios de antes si duraban, no como los de ahora. Le tocó sepultar a su esposo, su hija y su nieta al mismo tiempo…

Ella era una señora fuerte, trabajadora, alegre… era amiga de mis padres, por esa la conocía… pero de repente, a los 9 meses del accidente, falleció, así, sin más, se murió. No estaba enferma, pero ya no era la misma persona de antes del accidente.

¿Se puede morir de amor? Claro que se puede, el “síndrome del corazón roto” o cardiomiopatía presenta síntomas similares a los de un ataque al corazón.

El origen de este síndrome se basa en una fuerte descarga de catecolaminas al corazón, provocadas por tristeza, angustia o una fuerte carga de estrés. Las catecolaminas funcionan como neurotransmisores del sistema nervioso.

Son cosas que pasan.

Cortesía de Liru Cisar