viernes, 24 de agosto de 2018

Historias Rifadas de Xime


Esta historia va a empezar como empiezan los máximos clichés literarios, con un “corría el año del…”.

Corría el año del 2015, no recuerdo el mes y tampoco creo que importe, solo sé qué hacía frío y que no era justo que una niña como yo (24 años) anduviera en esos argüendes, total, me pagan lo mismo por andar aquí que por estar en mi oficina, con el “clima” prendido.

De pronto que se acerca un caballero, su pelo ya pinta…esperen esa es otra historia. Pero sí, un compañero y ex jefe de nosotros se acercó y con voz burlona nos dijo: “¿Qué? ¿Ya se van al sierrón? A lo que un agente, de nuevo ingreso por cierto, le contestó: Pues que no ves. Obvio no sabía que él era un jefe y yo tampoco le dije nada, repito, era nuevo y no lo conocía.

Nos dieron las 8 de la mañana, pero gracias al invierno, al sol le daba pereza salir y nos mantenía en una penumbra parcial, con leves destellos rojizos y pajizos. Yo tenía hambre, sueño y ganas de vomitar, pero esto último por los nervios. Cargamos maletas y nos fuimos en caravana, seis camionetas y un Charger nuevesito que obviamente conducía el jefe.

Al cabo de una hora logramos llegar a la Cd. De Cuauhtémoc, pero, irremediablemente, teníamos que cruzar el corredor comercial, lugar donde se llevan a cabo grandes movimientos de drogas y armas y como se podrán imaginar, yo no lo sabía. Yo iba en el asiento de atrás de la unidad, pero alcancé a escuchar a los dos agentes de adelante diciendo que había vehículos sospechosos y ustedes se preguntarán ¿Xime, como luce un auto sospechoso? Pues como cualquier otro, pero con los vidrios oscuros, sin placas y la mayoría llenos de lodo pues tienen que cruzar algunas brechas para huir.


Dos camionetas estabas estacionadas afuera de “los Arcos” famosa Pizzería de Cuauhtémoc y al vernos hicieron señas con las manos, como alertando a unas personas que se encontraban en el interior. Siendo sincera, no le di importancia, porque nadie en su sano juicio iniciaría un altercado contra 7 patrullas de la policía estatal, estando a 30 kilómetros de la comandancia Zona Occidente y como a 10 minutos del próximo retén federal (spoiler, no había retén). Lo que la Xime no sabía es que el retén de la policía federal no estaba instalado donde se había previsto y las dos camionetas que inicialmente vi, se convirtieron en 5 más un RZR.

Inmediatamente entramos en alerta, los compañeros de los tubos (parte de atrás de la unidad, donde van de pie y con el arma lista para disparar) se pusieron en sus posiciones, nunca dejamos de movernos. En los radios se lograba distinguir a ese agente nuevo, pidiendo que estuviéramos tranquilos, que solo estaban “escoltándonos” a la salida del corredor y que no hiciéramos ningún movimiento brusco pues estábamos en clara desventaja. No sé si pasaron 2 minutos o 15, pero llegamos a la comandancia de Zona occidente, con sede en Cuauhtémoc y pude tranquilizarme un poco.

Nos recibió el 01 de ahí, nos dio pase al comedor, y vales para gasolina, ya que no nos íbamos a detener como en 4 horas y teníamos que ir listos para cualquier eventualidad. Le timbró el teléfono, pero no el personal, sino el que la corporación des la a los jefes de zona, dio media vuelta y se fue lejos a responder la llamada.

Volvió con nosotros y nos dijo que no nos preocupáramos, que el camino iba a estar libre, ya todo estaba arreglado.
Llegamos a Creel tal como lo dijo el Comandante, sin una sola alma en el camino. Pero ya ahí las cosas cambiaron y eso que pasaba de medio día. Se escuchaban disparos a lo lejos y la gente permanecía oculta en sus casas. Hicimos el Check in en el hotel y se podía ver en la cara de las personas una mueca, no sé si de alivió o de preocupación, pero era obvio que nuestra visita no era esperada ni bienvenida. No salimos el resto del día, con excepción de un amigo que fue por un 12, ya que después de las 8 ya no venden alcohol ahí pues tenían sed.

Sinceramente no sé qué pasó allá en Cuauhtémoc con el primer comandante, ni quién le habrá llamado o como es que los malos tienen su número. No lo sé y no quise preguntar.

PD. El agente nuevo era un exmilitar y desgraciadamente murió de cáncer el año pasado.

PD2. Me la pasé ATM en la cascada de BASASEACHI :D

Xime