miércoles, 8 de agosto de 2018

Miércoles Cultural: Peliculeando con Xime

Christopher Robin: un reencuentro inolvidable

Que tal amigxs, ¿como les trata la vida? espero de corazón que muy bien. Como saben, estoy de vacaciones y regreso mañana (jueves) así que les pido que me extrañen mucho y que se porten bien.

Van a decir que soy una ñoña y bla bla bla, pero es que fui al cine en cuanto se estrenó esta joyita y sí, estaba en la playa cuando eso sucedió y no, no me arrepiento. Y sé que me dirán "si soy un pelo en pecho, macho alfa nepe con chanfle y así, ¿como es que voy a ir a ver winnie the pooh?" y tendrán razón, no es una película para todos y aquí les va mi opinión.



Si no saben de que va esta maravillosa historia, les cuento que un niño de nombre Christopher Robin tiene como amigos a un grupito de animales de peluche con los que vive historias inolvidables, desgraciadamente y como tu con tus power rangers, tuvo que dejarlos para poder crecer. Este niño crece y también como tú, se convierte en un empleado amargado que odia la vida y que tiene olvidada a su familia, pero estos amiguitos vuelven para recordarle a Christopher quien es y que no debe darse por vencido.

Lo bueno: La historia; adaptar los cuentos infantiles de Pooh a un Londres post guerra mundial parecía un trabajo complicado y que, irremediablemente, saldría mal, pero no fue así. Logran encajar perfectamente y en armonía a los juguetes y estos hacen una película muy divertida y a la vez tierna.

Ewan McGregor me encantó. Yo suponía que seria uno de esos personajes odiosos y malencarados, pero no. Fue grandioso verlo jugar un papel de padre godín, en general lo hizo muy bien.

El CGI y los efectos en general son muy buenos, los peluches y las locaciones lucen excelentes.



Lo malo: Desde que supe que se iba a lanzar una nueva película de mi osito favorito, me llamó la atención el título que tendría, pues no lleva un Winnie the Pooh en el nombre sino el de Christopher Robin y es que este niño es el personaje menos memorable de todos y seamos honestos ¿a quien le importa a vida de Christopher cuando la estrella es el oso y sus amikos? Ahora, Chistopher Robin en realidad existió y tenía la idea de que la película se basaría en la vida real y no en el personaje.


La pelicula se vuelve lenta en momentos y el final no da un vuelco que te llene de emoción.

Lo raro: Cuando Pooh aparece, la película se llena de ternura, empieza a tener sentido y a avanzar, pero cuando llega Igor, la película cambia totalmente a una comedia divertidísima.

Nuestros amigos de felpa, no son producto de la imaginación de Robin, sino que son capaces de sentir, de hablar e interactuar con las personas reales y lo raro, es que la gente que los ve hablar jamás menciona que se trata de animales de peluche.


Conclusión:


Es una historia de un hombre trabajador, que se ve superado por su propio miedo y su conformismo y que aunque no tiene la intención de ser el malo de la película, sus pocas aspiraciones lo han orillado a alejarse de su familia, quizá como a alguno de nosotros. Christopher Robin no suelta su portafolio, el símbolo del trabajador sumiso y "esclavizado" hasta que recuerda lo que significa ser un niño, sin importar la edad que tengas.

Es una película dulce, pero jamás empalagosa, con la única misión de entretener, de hacernos valorar a nuestros amigos y a nuestra familia. No necesitas ser un fan para poder disfrutarla, basta con que hayas sido niño para que te enganche, te atrape y te conmueva.

Calificación final: 2988 de 3108

Xime the Pooh