jueves, 15 de noviembre de 2018

El lado oscuro de Stan Lee que no conocías

Se dice que no puedes llegar muy alto sin traicionar a unas cuantas personas en el camino. Stan Lee es la prueba más fiel de ello. Aunque la gente actualmente lo alaba como uno de los creadores más importantes del Siglo XX y "el contribuidor más ávido a la cultura popular", Stan Lee tuvo que trabajar muy duro para ello. Con eso nos referimos a que tuvo que hundir algunos nombres en el camino y mantener una imagen positiva todo el tiempo para mantener ese estatus, ocultando un lado oscuro que sólo unos pocos conocían.




Claro, su legado será intachable, pero tenemos que recordar lo siguiente, para darnos cuenta que para convertirse en un ícono, es necesario apuñalar unas cuántas espaldas.

Si existe un verdadero contribuidor a la cultura popular, sería Jack Kirby, el dibujante e ilustrador que trabajó junto con Stan Lee durante la era en la que nacieron los superhéroes más icónicos de Marvel. Él fue el responsable de los diseños y de los grandes espectáculos que ahora conocemos, pero nunca recibió suficiente crédito y –de hecho– fue traicionado con Stan Lee, cuando Marvel quiso apoderarse de todos los derechos de lo que había creado.




Asimismo, desde que comenzaron a trabajar, Stan Lee decía que era el creador individual de todo, y así lo acreditaba Marvel, ya que Lee usaba el ahora llamado "Método Marvel", el cual hacía que los escritores líderes se quedaran con el crédito de todo sin haber realizado el verdadero trabajo de realizar una historia. En 1968, en entrevista Lee explicó que realizar un cómic consistía en pensar en una historia rápida, darle los "beats" al ilustrador y dejar que el artista creara la historia, sólo para llenar los cuadros de diálogo después. Entonces, llegó a un punto en el que creaba el concepto de un personaje y dejaba que Kirby pensara en todo lo demás, incluyendo en un guión gráfico entero que sólo tendría que ser llenado con palabras.

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