miércoles, 25 de mayo de 2016

El Sentido de La Vida



Naces, creces, encuentras un hobby, un trabajo, un vicio, una pasión, y poco a poco sin querer te vas dando cuenta que la vida es dura, que la infancia y todos sus privilegios ya no serán más, no al menos en la forma en que la percibías. 

Este texto surge después de refleccionar (así se escribe y me vale) acerca de post de los peques futboleros de monterrey que lloran de emoción por el triunfo de su equipo.
Cuando tienes hijos sabes que es muy importante enseñarles valores, normas de conducta, buenos hábitos, buenos modales y  haces lo que está a tu alcance, los inscribes a escuelas que consideras buenas, a alguna actividad recreativa, les enseñas a convivir con otros niños, asistes a fiestas infantiles, a reuniones de padres de familia, participas en las actividades de la escuela,  les compras libros, etc, etc. Y  esperas que algún día se conviertan en adultos de bien, en unas buenas  personas, procuras su bienestar, procuras que estén cómodos y que su infancia sea mejor de lo que fue la tuya, para que al estar bien y crecer bien ellos a su vez puedan repetir la historia, y así, en nuestras mentes de papás modernos creamos ese futuro utópico.



Pero creo que algo hemos hecho y seguimos haciendo mal; en la búsqueda de esa vida ideal, en la prisa por estudiar, por trabajar, por disfrutar lo que tenemos, por darles todo a nuestros hijos, hemos dejado de preguntarnos ¿cuál es El Sentido de la Vida? Que nos trajo y porque vinimos a este mundo? Es un acto tan intrascendente como solo nacer, crecer y  morir? Nomás porque la naturaleza así lo dispone? Sin otro sentido que seguir sus reglas?

Creo que mucho del desorden social actual esta originado precisamente por ese vacío de no saber cuál es nuestro rol en este mundo, cuando la infancia acaba, cuando tienes que enfrentar al mundo por tus propios medios, cuando ya no está papá y mamá para cuidarte de los demonios que están afuera, te das cuenta entonces, que hace falta algo, que necesitas darle sentido a tu vida y  entonces te haces parte de algún equipo deportivo, te casas, tienes hijos, buscas un hobbie, te haces fanático de algún club, de alguna religión, adquieres un vicio, lees,  practicas algún deporte, pero muy pocas veces puedes apagar esa inquietud,  ese sentido de vacío, esa duda de saber porque estamos aquí.

En la antigüedad, los reyes, los emperadores,  buscaban perpetuar su linaje, conquistar pueblos, escribir su nombre en la historia, que su nombre fuera recordado por siempre.  La iglesia te ofrece la salvación, la vida eterna. Vive tu vida terrenal de acuerdo a los buenos mandatos y vivirás por siempre. Ese era el sentido de la vida en el pasado.

Hoy el mundo te ofrece dinero, fama, likes. Sin embargo creo que  como seres humanos necesitamos más, mucho más que eso. Por eso cuando yo veo que ese peque se emociona con el futbol, digo que está bien que ese sea su mundito, porque algún día se preguntara, que hago aquí? Cuál es el sentido de la vida?  Quizás entonces busque y encuentre en la filosofía, en alguna iglesia, o en el propio deporte la respuesta a esa pregunta.




Cortesía de Bashalpal