lunes, 2 de julio de 2018

Historia del futbol (II de II)



El fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes.


Jorge Valdano


Mis queridos jamaicones,

En esta, la segunda y última entrega de la historia del fútbol daremos un ameno e interesante recorrido por una de las venas más arraigadas y poco exploradas en la historia del fútbol, la Universidad.

En las universidades inglesas del siglo XIX, se practicaba de forma regular los juegos de pelota; las reglas eran poco claras y más bien difusas e informales. Las universidades de mayor prestigio, como Eton y Harrow, establecieron una de las primeras reglas conocidas: se prohibió las patadas en la tibia. Un viejo profesor de la universidad de Uppinham, conocido como J.C. Thring, esbozó las primeras reglas escritas, de entre las cuales recuperó esta: “Los golpes con el pie solo pueden (y deben) dirigirse a la pelota”. 




En octubre de 1863, dos de las mejores universidades del mundo contemporáneo, Cambridge y Oxford, en conjunto con Eton, Harrow y Winchester, redactaron el Reglamento de Cambridge. Con apenas 14 reglas (que han sufrido ligeras modificaciones), este reglamento rige el fútbol actual. La regla número 13, por ejemplo, cita: “La pelota, cuando está en juego, puede ser parada con cualquier parte del cuerpo, pero no se puede coger o golpear con las manos”. De esta misma congregación universitaria, a propuesta de la Universidad de Eton, se consolidó la propuesta de que fuesen 11 jugadores por cada bando.





Paulatinamente, muchas universidades inglesas fueron adoptando el Reglamento de Cambridge. Es interesante y trascendente para la historia del deporte en general hacer notar que únicamente una escuela no aceptó formar parte de este acuerdo intrauniversitario y seguir con sus propias reglas, destacadamente aquella de jugar con las manos y pies. La universidad se llama Rubgy, y sí, de allí deviene el nombre de esta modalidad del fútbol.


La paternidad del futbol se le reconoce a Inglaterra no sólo por establecer las primeras reglas de este hermoso deporte, sino también por haberlo exportado a todos los rincones del orbe. El primer equipo de futbol del mundo, el Sheffield, fue fundado en 1857 en el Condado de Yorkshire, Inglaterra.


En nuestro país, el primer club de fútbol fue el Pachuca Athletic Club, fundado en 1900 por las compañías inglesas (originarias en su mayoría de Cornwall) que tenían minas de plata en el estado de Hidalgo y quien fue campeón en la temporada 1904- 05. Todos sus jugadores eran entonces ingleses. En la capital del país, se fundó el Reforma Athletic Club en 1901, también por ingleses, quienes de paso fundaron, apenas un año después, el Club Británico.





Finalmente, debo dedicar unas líneas a un abogado, árbitro y dirigente deportivo francés, quien contribuyó enormemente a la popularidad del juego. Miembro de la Legión de Honor y candidato al Premio Nobel de la Paz, el trofeo de la Copa Mundial de Fútbol, que se disputa en estos momentos en tierras rusas, lleva su nombre, Jules Rimet.





¿Conocen algún otro dato interesante sobre la historia del fútbol? Haganmelo saber en la sección de comentarios, la cual leo siempre con mucho interés (saludos a Dr.Tripa, by the way).


PD. Fiel a mi costumbre, redacto estas líneas cada domingo por la mañana, por lo que a la hora que le doy forma a esta fina aportación – y habiendo ya votado- no hay la menor certeza de quién será el próximo presidente. Contrario a quienes amenazan con soltar tigres y apariciones demoniacas si no gana su candidato (expresiones más bien propias de gente miserable y ruin), mi convicción demócrata y ciudadana me manda a desear que, quien sea que resulte presidente electo, tenga la administración más exitosa de cuantas hemos tenido porque tengo la certeza de que desearle éxito al próximo presidente es desearnos éxito a nosotros mismos.


Con información de "El Gran Libro del Fútbol", de Editorial Norma:


Su amigo y bon vivant,


Bruno Labios de Mamador