viernes, 19 de octubre de 2018

Pan de muerto, con mole o con helado



Este año el pan de muerto luce diferente. Ya quedó atrás el clásico relleno de crema o nata, lo de hoy es el mole y el helado. En fonda Garufa, ubicada en la Condesa, cada año los reposteros preparan decenas de panes durante esta temporada. En esta ocasión decidieron probar una nueva receta.


“Tratamos de innovar un poco, ya muchas panaderías tienen su sabor propio entonces es como una cadena. Llevábamos cinco años rellenándolos de cajeta o nata y ahora quisimos probar con mole y helado”, comenta Juan Barajas, uno de los reposteros de la pastelería.

El proceso para prepararlos es el mismo: harina, huevo, mantequilla y azúcar se mezclan con el agua de azahar y la ralladura de naranja, para darle el aroma y sabor característico. Cuando ya están listos, luego de un proceso de dos horas, se espolvorean de azúcar y están terminados. La novedad viene al final, cuando se parten por la mitad para rellenarse con mole. Quienes son más tradicionales tardan en acostumbrarse a la mezcla, sin embargo, luego de un par de mordidas el sabor remite al de una hojaldra que bien se podría acompañar con pollo. La opción dulce está en probarlo con helado de canela.

El costo de un pan tradicional va de los 45 a los 265 pesos. Los rellenos de nata y cajeta tienen un precio de 65, mientras que los de canela y mole —que únicamente se venden para comer dentro del restaurante— están en 90 pesos.

Únicamente los panes pequeños se venden con este tipo de relleno; aunque son individuales, los panaderos de Fonda Garufa recomiendan compartirlo con dos o tres personas para disfrutar de su sabor sin llegar a empalagarse.

Cortesía de Mark en IV: