Wednesday, April 20, 2016

Lidiando con el acoso sexual




Tal parece que esta poniéndose de moda el acoso sexual de los hombres hacia las mujeres, como muestra, los dos últimos casos donde una alumna de la UNAM fue grabada bajo su falda mientras estaba  aparentemente por un mismo compañero de facultad, la mujer valientemente detuvo a su agresor y grabo un pequeño vídeo donde se muestra la cara del acosador el que finalmente huyo con rumbo desconocido. La afectada, a pesar de recibir advertencias de que cesara su denuncia, actualmente se encuentra buscando a su agresor.

El otro caso fue de la reportera que mientras caminaba en la Condesa, le fue subida la falda y los calzones le fueron bajados, en una técnica conocida como "sharking";  dicha acción fue grabada por cámaras de seguridad del lugar, lo que sirvió para aparentemente reconocer al agresor como uno de los integrantes del grupo que hace bromas para Telehit en el programa "Master Troll" de nombre Alberto Ordaz, el cual ha negado su participación en los hechos.


Pero bueno, independientemente de los hechos anteriormente mostrados, toda mujer esta expuesta al acoso, ya sea en la calle, en la escuela o en su lugar de trabajo, para lo cual he tomado prestado las siguientes 9 Formas de lidiar con el acoso, escritas por una chava lamada Linzi, link mas abajo :


1. Ignóralos

Quizás sea obvio, pero es uno de los métodos más efectivos. En mi experiencia, la mayoría de los acosadores sólo busca una forma barata de reafirmar su frágil masculinidad. Gritar porquerías por la calle es la forma más fácil de sentirse machos y no tienen expectativas al respecto. Si los pasas de largo (y sientes lástima por ellos) perderán su atención rápidamente.


2. Míralos directamente a los ojos


Como mencioné antes, tu acosador promedio no espera nada de ti. Realmente no aspira conquistarte con un romántico “Mami, con esas tetas ni quien te vea los ojos”, digno de todo un Mr. Darcy. Al momento en el que le brindas toda tu atención y le miras directamente, quedará desconcertado. Estamos tan poco acostumbrados a reconocer el acoso callejero que, cuando lo miramos a la cara, se intimida. Es una forma poco agresiva, pero firme de tomar acción.


3. Respóndeles

No tiene por qué ser con una grosería (aunque, seamos sinceras, en ocasiones las merecen). A veces un simple “¿Perdón?” o “¿Me hablabas a mí?”, basta para desarmar al acosador más guarro. Si tú como mujer respondes a las galantes atenciones del pervertido en cuestión, puede que éste comience a verte un poco más como persona y menos como objeto. Afirmarte como individuo desconcierta a los agresores.

Eso sí, creo que es una opción arriesgada, por la que sólo recomendaría utilizarla cuando el acosador no está acompañado o cuando haya gente que te pueda auxiliar alrededor, en caso de que se ponga violento.


4. Pide ayuda

Si comienzan a seguirte, intentan tocarte o agredirte, no dudes en pedir ayuda. Ten números de emergencia a la mano e identifica sitios concurridos donde te puedan auxiliar rápidamente. Lo importante es hacer algo al respecto.


5. Descarga una aplicación de seguridad

Apps móviles como Companion o bSafe pueden ser de gran utilidad. Especialmente si viajas sola o si debes de atravesar zonas peligrosas.

Estas aplicaciones permiten que tus contactos rastreen tu ruta vía GPS para asegurarse de que llegaste a salvo a tu destino. También pueden llamar a la policía en caso de que no respondas a las llamadas y tú puedes activar una alarma con tan sólo agitar el teléfono.


6. Carga contigo algún artículo de autodefensa
Gas pimienta, tasers paralizadores (cuidado porque no son legales en todos lados) o incluso tus llaves pueden ser útiles en caso de que la situación se salga de control. No los uses a menos de que sea completamente necesario. Pero si te sientes amenazada, recuerda que tienes todo el derecho de defenderte.


7. ¡Denuncia!

Si eres víctima de un acoso, ¡no te quedes callada! Acude con las autoridades para reportar el hecho. Y si el sistema de justicia del lugar no le da la importancia que merece, utiliza otras plataformas de denuncia. Haz uso de Facebook y Twitter o incluso de la prensa local para dar a conocer el acoso. De esa forma podemos colaborar para concientizar a otros y dejar de normalizar la violencia sexual.


8. Sisters before misters

Si ves a alguien más siendo víctima de hostigamiento, ¡ayúdala! Juntas, es más fácil plantarle la cara al acoso sexual.


9. No permitas que te hagan sentir culpable

Nadie, absolutamente nadie tiene el derecho de acosarte sin importar qué tan corta sea tu falda o si tienes o no a un hombre que te “proteja”. Las ciudades son espacios libres y todos deberíamos de poder transitar por ellas sin recibir insinuaciones sexuales, independientemente de la hora del día en la que decidas salir o de tu sexo.


Sí, yo también me he topado con algún chico en la calle que me inspira a olvidar toda mi educación universitaria y pedirle que me haga un hijo, pero no lo hago. Porque uno puede apreciar la belleza ajena con respeto y sin reconectar con sus raíces neandertales.

Entre más culpemos a las víctimas, más empoderamos a los agresores. Así que no dejes que nadie te haga creer que eres responsable por el descaro de un acosador sexual.



Maigas, ojala nunca hayan tenido que pasar por una experiencia tan desagradable como la que se expone aquí, y me tome la libertad de poner en cursivas  el texto de arriba para resaltar ese hecho, uno como hombre cree tener el derecho de voltear y sabrosear cuanto rabo se nos cruce en el camino, pero debemos entender que eso no debería ser privativo de nosotros, ustedes también deberían poder hacerlo sin ser crtiicadas y mucho menos, ser tomado como puerta sexual.

Tomado de Linzi