jueves, 9 de junio de 2016

Bibliotecas se niegan a morir


Se acuerdan cuando fue la ultima vez que fueron a una biblioteca? Yo en mi caso, creo que fue en la secundaria, teniamos tareas que simplemente teniamos que hacer ahi por la razon de que la informacion no la teniamos, primero, al alcance de la mano como hoy en dia; segundo, porque el maestro de la materia que nos lo pedia, tambien exigia el sello de la bibliotecaria como muestra de que habiamos ido.

Pues bien, hoy en dia tal parece que con la facilidad que nos da el acceso a la red de redes, internet pues para los que fueron al Conalep, estas van poco a poco perdiendo terreno en nuestros estudiantes.

En esta ocasion, les traemos un pequeno articulo que habla precisamente de eso, de la "guerra" entre las bibliotecas tradicionales y las nuevas tecnologias :

¿La tecnología terminará desplazando a las bibliotecas públicas?
LA TECNOLOGÍA VS. LAS BIBLIOTECAS PÚBLICAS


Para Mario Pérez Delgado, coordinador de la Red Estatal de Bibliotecas y jefe de la Biblioteca Central Fray Servando Teresa de Mier, estos centros culturales están lejos de desaparecer.

Afirmó que “sería una utopía” que la tecnología desplazara las bibliotecas, e incluso consideró que es una herramienta complementaria.

“La tecnología es algo que va a complementar enormemente el trabajo de la bibliotecología como ciencia. Es un complemento importantísimo, una herramienta que le da un nuevo elemento a la biblioteca para generar más conocimientos todavía”, comentó.

Pérez destacó como ejemplo las bibliotecas híbridas, donde se tienen los textos en formato físico y digital.

“No hay una afectación, yo considero que la tecnología como herramienta, como una nueva forma de desarrollar el conocimiento, la inteligencia y las ideas, nos ayuda enormemente porque de alguna forma se está desarrollando en otro tipo de elementos que no contemplábamos en la biblioteca que es el factor tiempo”, señaló.

Para el coordinador estatal, los libros tienen una serie de ventajas sobre la tecnología, entre ellas, la carencia de credibilidad de gran parte de la información que circula por la web, por lo que resultaría casi imposible que las bibliotecas fuesen desplazadas.

“Es un arma de dos filos”, consideró, “porque la mayoría de las cosas que están ahí ni siquiera sabemos de quién es; en cambio un libro tiene su autor, la fecha en la que se publicó, bibliografía… cosa que no hay en internet”.

Pero pese a todas las bondades que los libros puedan tener sobre el internet y demás tecnología, para Pérez, las bibliotecas no sólo se centran en estos, sino en ser centros culturales, aunque nunca se haya manejado de esa manera.
El funcionamiento de las bibliotecas puede compararse con el de un reloj, pues todas sus piezas juegan roles importantes a la hora de hacer funcionar la maquinaria.

LA LECTURA: LA SALVACIÓN DE LAS BIBLIOTECAS… Y LA CULTURA

No es un secreto que los índices de lectura en el país son bajos.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Lectura del año 2014, los mexicanos leen en promedio 2.94 libros al año. Los resultados también arrojaron que los lectores son menos de la mitad de la población mayor a 12 años.

“México es un país no lector, aquí no lee papá ni mamá, aquí no lee el maestro ni el bibliotecario; leemos por obligaciones académicas, pero no tenemos el gusto por la lectura, no se nos ha manejado culturalmente la necesidad de leer”, comentó Pérez.

Es por esto que exhortó a los padres de familia a fomentar en sus hijos la lectura desde pequeños, comenzando por ellos mismos.
“Si los niños ven a su papá abrir un libro, una revista o un periódico, ellos lo van a imitar”, comentó.

Consideró que para llegar a más gente, se debe orquestar una campaña permanente y muy sensibilizada donde participen desde estudiantes, hasta maestros e instituciones educativas con el objetivo de leer.

“Yo creo que debería ser un programa a nivel nacional permanente, donde se haga una gran campaña. Tiene que ser a largo plazo y muy bien diseñada. Mientras no se haga así, pues puede haber la biblioteca más genial pero no va a servir de nada porque no se tiene el hábito de la lectura”, indicó.

Para el coordinador, al desarrollar más la lectura, la misma gente demandaría más libros y más espacios dedicados a la lectura.

Ustedes que piensan?

-Brion