Friday, July 1, 2016

Damas y caballeros, esto es un asalto

En el documental Los ladrones viejos: las leyendas del artegio (2007), vemos a los ladrones de antaño, los de las décadas de los setenta y ochenta; en su propia voz, nos relatan sus aventuras y las sutilezas de su arte, tenían una especie de código de honor no manifiesto, pero que procuraban respetar.

En 1985, después de los sismos de la capital, a mi padre lo asaltaron en una combi, le quitaron todo, pero le preguntaron cuánto necesitaba para sus pasajes de ida y vuelta a su trabajo, y le devolvieron esa cantidad de dinero.

Por supuesto, los tiempos cambian, y huelga decir que hoy en día los asaltos se ejercen con mucha más violencia, los ladrones se han vuelto bastante desalmados, sólo basta revisar la nota roja para comprobarlo.


¿Es posible evitar un asalto?, en cierta medida sí, al menos el asalto casual, ¿saben que necesitan hacer para evitar ser taloneados?: caminar con seguridad. Hace muchos años vi otro documental donde un grupo de antropológos hicieron captura de movimiento de sujetos que habían sido asaltados en la vía pública, ellos concluían que una postura desgarbada, podría ser un factor para ser sujetos de asaltos.

Hace años, en el Centro Histórico del DF, un raterillo se nos acercó a un amigo y a mí y nos dijo, sin dejar de caminar, que le diéramos las bolsas, mi amigo, muy seguro le dijo que no, el raterillo insistió, mi amigo, nuevamente, sin voltearlo a ver siquiera, volvió a repetir que no; el raterillo simplemente desistió.

No llevo la cuenta, pero estoy seguro que he sufrido más de seis asaltos, de todos tipos, desde los muy violentos, hasta uno en dónde estuve charlando varias cuadras con el ladrón, en diferentes lugares del DeFe, desde Iztapalapa, Nezahualcoyotl y hasta Coyoacán. Por eso hoy les traigo algunos consejos para no salir mal librados del asalto.

  • Tómalo con calma, sé que es difícil, pero es mejor permanecer atentos y no entrar en pánico.
  • Suena consejo de película, pero, no hagas movimientos bruscos.
  • No mires a la cara a los ladrones, ten la cabeza un poco baja, pero que tampoco parezca que estás dormido.
  • No grites, ni estalles en llanto, esto sobre todo va dirigido a las mujeres, con eso sólo pondrás más nervioso a los ladrones, más de una vez he visto que encañonan a la gente que llora, según para calmarlos ¬¬
  • Abusados con la idea de llevar un celular o una cartera falsa, ellos saben reconocer si les estás dando el bueno, además, a veces llevan algunas cuadras echándote el ojo.
  • Mientras más rápido le des tus cosas, más rápido se irán, olvídate de las fotos de tu celular, no valen tanto como tu vida.
  • Damas, cuando vayan caminando, la bolsa va del lado de la pared, no de la calle, y que no cuelgue hacia atrás.
  • Tampoco cuelguen la bolsa en la silla del restaurante, eso la deja totalmente expuesta, compren el cosito ese para colgar junto a ustedes o dejenla en un lugar donde la puedan ver.


Sí, ya sé que ustedes leyeron de un tipo que hizo esto y lo otro, y que no le valió de nada haber llevado esto o aquello. Estos consejos son basados en mis experiencias personales y al menos me han salvado de recibir desde unos putazos hasta un piquete (con picahielo, no de carne, no sean malpensados), también provienen de la experiencia de amigos y amigas.

Para terminar, les dejo una rola del maestrísimo, del profeta del nopal, de mr. rupestre: Rockdrigo González.







Cortesía de Null