Thursday, March 30, 2017

El cuerpo de la mujer, la mercancía que se defiende

Hace algunos años, cuando me mudé cerca de la Universidad, me sorprendía mucho al ver jovencitas en shorts minúsculos, medias de red y camisetas de tirante, porque hasta donde yo recordaba, así pintaban a las meretrices en las películas de los ochenta. Tuvieron que pasar varios años para entender que, como dijo Lisa Simpson, la decisión consciente de hacer eso significa empoderamiento de la mujer.

Hace unos días visité la universidad y encontré un montón de mujeres jóvenes con ropa primaveral (faldas, vestidos, blusas sin manga, etc.) en cambio, los hombres estaban como han estado desde hace treinta años: playera y pantalón de mezclilla.

Pensé en eso y luego recordé un capítulo de la serie House en que atiende a la secretaria particular de una feminista, el doctor, con sus frases lapidarias y sarcasmo habitual zanja el tema diciendo, palabras más, palabras menos: "el cuerpo de la mujer está evolutivamente diseñado para excitarnos

Alguna vez leí a una universitaria que se quejaba porque había subido al metro vestida con shorts cortos y todo el trayecto estuvo bajo la mirada acosadora de señores y demases, argumentaba que ella era libre de vestirse así cuando tenía calor. Pero luego pensé que toda la vida los hombres siempre vamos vestidos igual, incluso en épocas de calor.

En estos días primaverales es común ver a las compañeras de la oficina con faldas y similares, en cambio, los hombres siguen asistiendo con el traje de siempre: camisa, saco y corbata.

No se malentienda, no estoy tratando de normalizar el acoso, creo que voltear a mirar a un mujer atractiva es normal, lo que nos falla es la sensatez con que lo hacemos, pero este no es el punto del post, sigamos.

Creo que al final, aunque signifique un empoderamiento para la mujer vestirse como guste (y que chingados, está en todo su derecho) no se libra de que su cuerpo sea visto como un mercancía, ya que sigue ofreciéndose, enaltecido como forma y reclamado su derecho de mostrarse, en tanto que el cuerpo del hombre no es perseguido de este modo.

En tanto los valores de lo femenino sigan residiendo en la apariencia y no en otra cosa, la igualdad estará lejos de estar entre nosotros.




Cortesía de Null