Wednesday, August 3, 2016

Un mundo nos vigila: el Big Data

El Martes de Rola pasado fue sobre acosadores, stalkers, que le dicen, y en los comentarios fue evidente que imaginamos al acosador como alguien cercano, al menos alguien que nos ha visto en vivo, pero no siempre es así...

A principios de año compré una nueva cámara fotográfica, una Canon PowerShot SX60HS, y como buen ñoño me dí a la tarea de leer el manual, y no es porque no sepa usar una cámara, sino para conocer en detalle de los avances tecnológicos que posee respecto a mi antigua cámara.

Quedé sumamente sorprendido por las cosas que puede hacer; realmente no imaginé que una cámara así de sencilla tuviera esas capacidades. Entre las cosas que quiero destacar está que la cámara no sólo reconoce rostros (como cualquier celular hoy en día), sino que además puede memorizarlos, para guardar configuración de velocidad y apertura de obturación.

También puede registrar vía GPS los lugares en dónde fueron tomadas las fotos; mantener enfocado un objeto en movimiento; conectarse y transmitir toda esa información vía Wi-Fi. Un cosa más... al final dice que, a pesar de la fabricación japonesa, el software es gringo, y como tal, aplican en la cámara sus leyes, a pesar de las legislaciones locales, por lo que no se debería introducir la cámara en territorios como Cuba o Medio Oriente.

Hace unas semanas, Mark Zuckerberg publicó una foto en Instagram (empresa que también le pertenece), en la que se podía ver su laptop con la cámara tapada...


Internet se volvió loco por algo que, aunque ya se sabía, viniendo de un personaje importante, vino a darle credibilidad. Perdonaran que haga el post sin fuentes, pero si me pongo a buscarlas no sale a tiempo. Hace un par de años, se supo que algunas pantallas inteligentes que podían funcionar con mandos orales podían activarse sin permiso del usuario, grabar información y enviarla. Cuando fue descubierta la compañía se disculparon aduciendo investigación de mercado...

Con las revelaciones de WikiLeaks se confirmaron varias cosas, como que las cámaras web de laptops e independientes, pueden ser activadas a distancia, sin mostrar rasgos de actividad, por eso Zukerberg mantiene tapada su cámara, además de su micrófono. Quizás leí esto en un artículo de Naief Yehya, no sé, el caso es que un tipo hackeó varias cámaras web y para demostrarlo montó una página donde podías ver la actividad de miles de personas sin que ellas lo supieran... se vio de todo, desde simples tipos revisando sus redes sociales como si mamaran soma, inocentes comemocos, gente sacandose el calzón comido y hasta sexo con ardillas (ok, eso último lo inventé). Ni busquen, dicho sitio sólo vivió un par de horas o días, aunque dicen que aún vive en la deep web.

Hace muchos años la tecnología de reconocimiento de rostros era exclusiva de unos pocos aeropuertos en el mundo; hoy Facebook puede reconocer prácticamente cualquier rostro (aunque comete todavía algunos gazapos), leí también que quizás su tecnología vaya mucho más allá, dicen que quizá ya es capaz de reconocer tu complexión, corte de cabello y estilo de ropa... según por si sales en una foto masiva puedas reconocerte. Ajá, seguro.

Se le conoce como Big Data a toda esta serie de datos que compilan los distintos aparatos electrónicos, como mi cámara o las pantallas con mandos orales, así como la que entregamos sin recelo al usar las redes sociales. Hay empresas de espionaje que brindan servicios de seguridad nacional a diversos países, que tienen acceso a esta información, y la han usado.

¿Pero yo, que soy Juan Pérez, en que me afecta? Probablemente en nada, por ahora. Google compila mucha información tuya, y es posible saber que tiene de ti (lectura obligada aquí), según ellos la ocupan para ofrecerte publicación adecuada... hay sospechas que los teléfonos con android mantienen activos los micrófonos; el ejemplo clásico es que estás hablando con tus compitas del trabajo sobre a dónde van a ir a comer, alguien dice pizza, abres tu Gmail, y zas, publicidad sobre pizza cerca de ti en los adsenses.

Por supuesto que nadie va a venir a extorsionarnos, ¿que podría interesarle a alguien de mí, Juan Perez? Aparentemente no hemos perdido nada, pero la libertad de elección y la intimidad están prácticamente abolidas en ciertas áreas de nuestras vidas.

Imaginando un futuro distópico, ¿se imaginan lo que nos podrían pedir?, no sé, quizá nuestro voto a cambio de no revelar la cara que ponemos cuando nos masturbamos frente a xvidios, o quizás dejemos de hacer ciertas cosas, por miedo a ser cazados.





Cortesía de Null