Monday, August 15, 2016

Lunes Godínez: capacitación laboral.

Hace unos años, cuando recién había entrado a un trabajo, un grupo de compañeros se quejaba que no recibían capacitación laboral, decían que la empresa debería al menos dar unos cursos de Excel, programación, econometría, etc; decían, que si al menos la empresa no sabía de los temas, debía pagar una capacitación externa, dar medias becas o descuentos en instituciones educativas.

Conozco un excelente bibliotecologo y archivonomo que cursó su bachillerato en más años de los que debía, además, el inicio de su carrera fue algo atropellado, pero en algún momento decidió estudiar de lleno, sacó las dos carreras, entró a un trabajo somero, y con lo que cobraba se pagó varios cursos, diplomados y certificaciones. Hoy en día tiene un puesto de subdirector.

Como ya les había contado en el post Consejos para un currículo exitoso, en mi trabajo (aunque no es a lo que me dedico habitualmente) tuve que revisar cerca de 500 currículos. El séptimo consejo era el relativo a los cursos:
"7. No pongas cursos de los que no tengas constancia, tampoco metas materias de tu carrera como cursos, es demasiado obvio para el reclutador, en serio, quedas mal."
Mucha gente coloca toda clases de cursos, pero fácilmente te das cuenta que no son más que prácticas que hicieron durante alguna asignatura en su carrera; también están los cursos tipo usted nos dio dinero y nosotros decimos que sabe del tema, y créanme, por los títulos obtenidos y el nombre del instituto, no es difícil darse cuenta.


En la red abundan los cursos gratuitos, y hay de todo tipo, desde tutoriales en YoTube hechos por aburridos, pero brillantes adolescentes, hasta los que simplemente son un archivo zip con cientos de aburridas presentaciones en power point, sin dejar de lado los muy eficientes. Como sea, a pesar de la calidad del curso no es fácil que una gran empresa los tome por buenos, sin embargo son una excelente opción para los que quieren tener más control sobre los procesos particulares que ejecutan.

Lo importante es que tengas bien claro para que quieres la capacitación. Si lo que deseas es seguir preparándote, podrías incluso considerar estudiar una segunda carrera; si lo que quieres es hacer tomar cursitos porque el trabajo te parece aburrido, mejor cambia de trabajo; si lo que buscas es una ascenso, investiga el perfil de la empresa para la que laboras, si estás en el gobierno, pff, no, sigue tu camino, ahí no les va a interesar tu cambio de perfil, a menos que concurses para una nueva plaza o algo así; pero, si estás en la industria privada, dependiendo del tamaño de esto, puede que te ayuden, desde una orientación, hasta que, ahora sí, te paguen una parte de tu capacitación.


En resumen, dejen de quejarse y muevan esas nalguitas, beibis. El mundo es suyo, nomás es cosa que lo quieran tomar.





Cortesía de Null